Chihuahua, Chih.- El inmueble antiguo y construido en cantera, donde hoy está ubicado el restaurante La Casona, que abrió sus puertas en el 2006, antes tuvo muchos usos; fue residencia de Luis Terrazas, convento, refugio de intelectuales en La Revolución, sede del IMSS, Centro Cultural y hasta escenario para una película. José Antonio Ferreiro Maíz, de Grupo Chihuahua, relata la historia de este bello edificio que sobresale en las calles del centro de la capital.
Sobre la avenida Ocampo se puede apreciar el imponente edificio de cantera con arquitectura neoclásica en la esquina con la calle Aldama; para muchos turistas el lugar podría ser un museo, aunque la mayoría de las y los chihuahuenses saben que es un restaurante.
Uno de los más reconocidos de la ciudad a nivel nacional e incluso internacional, pero pocos saben que este recinto que fue la casa-habitación del general Luis Terrazas, su propietario inicial y quien la mandó construir y la tuvo que abandonar en la época revolucionaria cuando se fue a El Paso, Texas y se la dejó encargada al gobierno en turno, quien se las prestó a intelectuales que conservaron intacto el edificio.
En 1920 regresa su dueño original, quien muere en 1923, curiosamente el mismo año que el general Francisco Villa, y es velado en esta casa de donde sale a Catedral y es sepultado en el Santuario de Guadalupe.
Le dejó la casa a una de sus hijas, que se quedó viviendo ahí, y luego se las presta a las madres del “Verbo Encarnado”, quienes estaban a cargo del Instituto América y durante la persecución religiosa ahí se resguardaron.
Posteriormente la convierten en convento y luego en internado para las estudiantes foráneas del instituto que estaba ubicado frente al Parque Lerdo.
Aún existen señoras que acuden a los eventos sociales que se realizan en La Casona que vivieron ahí y narran historias de esa época, comenta Antonio Ferreiro. Posteriormente la casa se rentó al Instituto Mexicano del Seguro Social en los años 50 y se convierte en la Casa del Asegurado y tiene otros usos distintos, pero aún sigue siendo propiedad de la familia Terrazas.
Después la venden al Instituto Mexicano Norteamericano de Relaciones Culturales y de ahí se convierte en una escuela de idiomas que dirigió la señora Dozal, que luego se cerró.
En 1978 finalmente se pone en venta y la adquiere Eloy Vallina, con la idea de hacer el Centro Cultural Chihuahua, para lo cual se renueva y se le coloca domo. Permanece con esta función durante 20 años, en lo que fue un éxito.
El cascarón es controlado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia y en el 2002 se decide cerrarlo ya que tanto el estado como el municipio cuentan con sus propios departamentos de cultura, y durante este periodo que permanece cerrado se utilizó para ofrecerle una comida al expresidente Vicente Fox.
También en la etapa que fue Centro Cultural, comenta, se filmó la película “El Principio”, protagonizada por Lucha Villa, en la que también aparece la Quinta Carolina.
Finalmente, en septiembre de 2007 abre las puertas como restaurante “La Casona” a pesar de que según el estudio de mercado que se realizó para la apertura del mismo, el lugar idóneo para el restaurante era el Periférico de la Juventud.