Postrado en una cama desde desde su casa donde enfrenta diariamente fuertes dolores en la espalda y las piernas, Erik Campos Cardona hizo un llamado urgente a las autoridades de salud y a la ciudadanía, al denunciar presuntas deficiencias en la atención recibida en el Hospital General del Estado, donde asegura que fue dado de alta sin que le realizaran una resonancia magnética indispensable para valorar una tercera cirugía de columna y sin recibir los medicamentos necesarios para controlar su padecimiento.
El afectado relató que su problema comenzó hace cinco años, cuando sufrió una caída de aproximadamente tres metros de altura. Explicó que al caer de pie sufrió fracturas en la tibia, el peroné y en las vértebras L1 y L2 de la columna vertebral.
Tras el accidente fue intervenido quirúrgicamente en el Hospital General. Aunque la lesión de la pierna mostró mejoría, aseguró que nunca logró recuperarse completamente de la columna.
“Desde entonces no he podido volver a hacer mi vida normal. No puedo agacharme, no puedo hacer fuerza y vivo con dolor”, expresó.
Dos años después fue sometido a una segunda cirugía de columna; sin embargo, afirma que una de las vértebras continúa fracturada, motivo por el que los médicos habían considerado una tercera intervención.
Además de los problemas en la espalda, señaló que presentó complicaciones en la pierna operada. Recordó que una ampolla derivó en la salida de un tornillo del material de fijación, por lo que nuevamente acudió al Hospital General, donde únicamente recibió tratamiento con medicamentos.
La semana pasada fue internado debido al intenso dolor lumbar que, asegura, ya no le permite permanecer de pie ni sentado.
Según su testimonio, durante su estancia hospitalaria le informaron que sería sometido a una resonancia magnética para determinar si era necesaria una nueva cirugía.
Sin embargo, afirma que el estudio fue cancelado por decisión de su médico tratante, a quien identificó como Bañuelos Martínez.
De acuerdo con Campos Cardona, el especialista le informó que ya no sería intervenido mediante estudios de imagen y que únicamente continuaría con tratamiento farmacológico.
El paciente cuestionó esa decisión al considerar que una fractura vertebral no puede sanar solamente con medicamentos.
“Le pregunté cómo una quebradura se iba a curar con puro medicamento. Me dio la espalda y se fue”, narró.
Molesto por la respuesta, dijo que siguió al médico hasta su consultorio para pedirle una explicación.
Denuncia que fue dado de alta sin apoyo para regresar a casa
Campos Cardona aseguró que, al ser dado de alta, solicitó una ambulancia porque no cuenta con movilidad ni dinero para pagar transporte.
Sin embargo, afirmó que el personal le respondió que ese no era problema del hospital y que las ambulancias estaban destinadas a otros servicios.
El paciente sostiene que actualmente no puede caminar, mantenerse sentado ni levantarse por sí solo, por lo que permanece postrado y depende completamente del apoyo de su hermano. Incluso explicó que necesita ayuda para ir al baño, ya que no puede incorporarse de la cama debido al dolor.
También aseguró que el servicio de ambulancias le ha informado en otras ocasiones que no puede trasladarlo porque su situación “no representa un riesgo de vida o muerte”.
Intervención de Derechos Humanos
Ante la situación, el afectado informó que acudió a buscar al director del Hospital General; sin embargo, aseguró que no fue recibido.
Posteriormente presentó una queja ante la Comisión Estatal de los Derechos Humanos.
Según relató, tras la intervención del organismo, personal del hospital le asignó una cama en el área de Urgencias.
“Ese día sí me atendieron rápido después de que hablaron de Derechos Humanos. Entonces uno se pregunta si necesita tener influencias para que lo atiendan”, expresó.
Sin medicamentos por falta de existencia
El paciente denunció además que no ha recibido los medicamentos que le fueron prescritos porque, según le informaron, no hay existencia en el hospital.
Entre ellos mencionó paracetamol, morfina, gabapentina, parches para el control del dolor y medicamentos para dormir, ya que asegura que el dolor lo despierta constantemente durante las noches.
Indicó que adquirir todo el tratamiento representa un gasto aproximado de cinco mil pesos mensuales, cantidad que actualmente está fuera de sus posibilidades económicas.
“He comprado uno u otro medicamento cuando puedo, pero todos juntos es imposible para mí”, afirmó.
Asimismo, señaló por nombre al médico Carlos Ortega, a quien responsabiliza de haber ordenado su alta sin facilitarle traslado en ambulancia, así como a la trabajadora social Diana Chávez, quienes, según su versión, participaron en esa decisión.
Solicita apoyo ciudadano
Debido a que permanece imposibilitado para trabajar y generar ingresos, Erik Campos Cardona solicitó el apoyo de la ciudadanía mediante donativos económicos o medicamentos que formen parte de su tratamiento.
Las personas interesadas en ayudar pueden comunicarse directamente con él al teléfono 614-600-02-80. Asimismo, puso a disposición la cuenta Santander 5579070153076321 para recibir aportaciones voluntarias.