Al ritmo de Las Mañanitas interpretadas por un mariachi, entre aplausos, abrazos y muestras de cariño, familiares y amigos celebraron los primeros 90 años de vida (así comenta su amigo Antonio Hierro) de Tranquilino Méndez Quintana, mejor conocido por generaciones de chihuahuenses como el “Rey Pirrin”, uno de los restauranteros más reconocidos de la capital.
Originario de Parral, don Tranquilino llegó hace varias décadas a la ciudad de Chihuahua con el propósito de buscar nuevas oportunidades y compartir la gastronomía de su tierra. Con esfuerzo, dedicación y un trato cercano a sus clientes, logró consolidarse como un referente de la cocina regional con el tradicional merendero Pam Pam de la avenida Venustiano Carranza.
En sus inicios ofrecía principalmente los tradicionales platillos parralenses; sin embargo, conforme crecieron la aceptación y la demanda, amplió su menú para satisfacer los gustos de los comensales chihuahuenses, convirtiendo su restaurante en un sitio ampliamente conocido y apreciado por familias de distintas generaciones.
Durante el festejo, el mariachi interpretó Las Mañanitas y posteriormente complació al homenajeado con algunas de sus canciones favoritas. Entre ellas sonaron Una Página Más, Dos Amigos y En Tu Día, melodías que evocaron recuerdos y fueron acompañadas por los presentes.
Sentado en una silla, con una amplia sonrisa y evidente emoción, don “Pirrin” disfrutó cada una de las interpretaciones musicales, rodeado del cariño de sus hijos, demás familiares y amistades, quienes aprovecharon la ocasión para reconocer no solo su trayectoria como empresario restaurantero, sino también el legado de trabajo, perseverancia y servicio que ha dejado en la ciudad.
Entre felicitaciones, anécdotas y buenos deseos, el festejado agradeció las muestras de afecto recibidas en una celebración que reunió a quienes han formado parte de su vida y de una historia ligada a la gastronomía chihuahuense.