Chihuahua, Chih.- "No nos dicen ni sí ni no". Con esa expresión, el presidente municipal de Chihuahua, Marco Antonio Bonilla Mendoza, resumió la situación que enfrentan dos de las obras más importantes proyectadas para la capital del estado: el nuevo relleno sanitario, junto con la Planta Recicladora y la vialidad Poniente 5 "Luis H. Álvarez", cuyos avances continúan condicionados por la falta de una resolución por parte de autoridades federales.

El alcalde dijo que el Municipio ha cumplido con la entrega de la documentación y las observaciones técnicas que le fueron requeridas; sin embargo, aseguró que hasta el momento no existe una respuesta definitiva. Explicó que esta indefinición mantiene ambos proyectos en una prolongada espera administrativa, sin que haya una autorización para continuar, pero tampoco una negativa formal que permita conocer qué aspectos deben modificarse.

La falta de una resolución comienza a generar cuestionamientos dentro de la administración municipal, pues, de acuerdo con el edil capitalino, resulta difícil comprender por qué los expedientes permanecen sin una determinación cuando ya fueron solventados los requerimientos solicitados. Comentó que esta situación termina por frenar inversiones de gran impacto para Chihuahua, al mantener detenidos procedimientos indispensables para la ejecución de las obras.

El caso del relleno sanitario fue un caso de retrasar audiencia constitucional; la primera etapa de Poniente 5 también requiere permisos de dependencias como la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y la Comisión Nacional del Agua (Conagua), antes de poder empezar y para ello, requieren la autorización de un crédito.

En el caso de esta última obra, el Gobierno Municipal ya presentó además la información técnica y financiera correspondiente ante el Congreso del Estado para respaldar el financiamiento del proyecto, aunque su ejecución sigue supeditada a la autorización federal.

Para la administración municipal también es vital la solución al destino final de residuos, por lo que la planta tratadora y de reciclaje tuvo toda la documentación para el Banco Nacional de Obras (Banobras), que simplemente no ha dado algún veredicto del apoyo de recurso.

La ausencia de una definición comienza a convertirse en una constante que mantiene en pausa proyectos considerados prioritarios para el desarrollo de la ciudad. Mientras no exista una respuesta oficial, favorable o en contra, las obras continúan en un limbo administrativo que retrasa inversiones destinadas a mejorar la movilidad urbana y garantizar una solución de largo plazo para la disposición final de los residuos sólidos en Chihuahua.