Los constantes 'apagones' de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) aumentaron durante el primer semestre del año las afectaciones en los pozos de la ciudad y provocaron bajas presiones, además de reducciones en los horarios del servicio de agua potable, debido a que impiden llenar los tanques de almacenamiento al 100 por ciento de su capacidad, informó el director ejecutivo de la Junta Municipal de Agua y Saneamiento (JMAS), Alan Falomir Sáenz.
La frecuencia de las interrupciones eléctricas mantiene una tendencia ascendente desde hace cinco años. La JMAS contabilizó 622 fallas en pozos durante 2021; para 2022 aumentaron a 854; en 2023 alcanzaron mil 924; durante 2024 llegaron a 2 mil 531 y en 2025 cerraron en 2 mil 969, la cifra más alta del periodo analizado.
Durante 2026, pese a que el corte comprende únicamente hasta el 26 de julio, ya acumulan mil 917 afectaciones, casi la misma cantidad registrada durante todo 2023.
El promedio mensual también refleja el crecimiento del problema: pasó de 52 eventos en 2021 a 71 en 2022, 160 durante 2023, 211 en 2024, 247 durante 2025 y 274 en lo que va de este año.
“Siguen creciendo. De enero a abril tuvimos muchos más cortes de energía de CFE que en el mismo lapso del año pasado”, señaló Falomir Sáenz, quien explicó que mayo fue el único mes con un comportamiento menos agresivo, aunque aclaró que eso no representó una reducción sustancial de la problemática.
Los registros mensuales muestran que enero inició con 199 afectaciones en pozos, febrero sumó 168, marzo llegó a 244, abril registró 221 y mayo cerró con 228.
Con el aumento de las temperaturas, junio alcanzó 415 interrupciones y julio acumuló 442 hasta el día 26, la cifra más alta de 2026 aun sin concluir el mes.
“Junio de nueva cuenta volvió a subir. Julio todavía no tiene el cierre, pero también volvió a crecer y es un problema fuerte”, expresó.
Cada cifra representa un evento de afectación y no necesariamente un pozo diferente, debido a que una misma instalación puede perder el suministro eléctrico en varias ocasiones.
Los cortes también han impedido extraer y enviar a la red 261 mil 649 metros cúbicos de agua en lo que va del año.
Enero acumuló 27 mil 681 metros cúbicos no suministrados; febrero, 27 mil 718; marzo, 18 mil 610; abril, 37 mil 180; mayo, 26 mil 423; junio, 34 mil 614, y julio llegó a 89 mil 423 hasta el día 26.
La pérdida de agua ocasionada por fallas eléctricas también mantiene un crecimiento constante en los registros anuales.
Durante 2021 quedaron sin suministrarse 124 mil 400 metros cúbicos; en 2022 fueron 170 mil 800; durante 2023 aumentaron a 295 mil 438; en 2024 alcanzaron 382 mil 372 y en 2025 llegaron a 543 mil 931 metros cúbicos.
Falomir Sáenz explicó que durante los meses de menor consumo el sistema puede compensar parte de las interrupciones, principalmente cuando los pozos abastecen tanques de almacenamiento.
“Cuando se juntan las dos cuestiones, un día de intenso calor con fallos de energía, ya tenemos afectaciones en el servicio. Nos genera problemas de bajas presiones y de menor tiempo de servicio en los tandeos; menos horas”, advirtió.
La falta de electricidad impide completar el llenado de los tanques antes de abrir las válvulas hacia las colonias.
Esto obliga a iniciar el suministro con niveles inferiores al 100 por ciento, por lo que el agua termina antes del horario establecido y las viviendas ubicadas en las partes más altas o alejadas reciben una presión menor.
Un horario programado de las 4:00 a las 8:00 de la mañana puede concluir a las 7:00 o 7:30 horas porque el tanque queda vacío antes de lo previsto.
La misma situación ocurre durante los horarios vespertinos, cuando las reservas no alcanzan para completar todo el periodo de distribución.
“Sí hemos tenido bajas presiones y hemos abierto muchos días los tanques a menos del 100 por ciento de su capacidad”, indicó.
Aclaró que los apagones no han dejado sectores completos sin agua durante varios días, pero sí han causado problemas recurrentes en la duración y presión del servicio.
El impacto resulta inmediato en las zonas abastecidas directamente desde un pozo, sin pasar por un tanque.
Falomir Sáenz mencionó el caso del pozo Virreyes, donde una falla de energía suspende automáticamente el suministro en sectores que normalmente cuentan con agua durante las 24 horas.
Las tablas de la JMAS acumulan durante 2026 un total de 348 mil 867 registros de familias afectadas y un millón 221 mil 33 incidencias entre habitantes.
Solamente julio concentra 119 mil 231 registros de familias y 417 mil 308 entre habitantes, además de los 89 mil 423 metros cúbicos que no ingresaron al sistema.
El episodio más grave del mes ocurrió el 5 de julio, cuando 37 instalaciones quedaron sin electricidad, dejaron de suministrarse 23 mil 9 metros cúbicos y hubo afectaciones para 30 mil 679 familias, equivalentes a 107 mil 376 habitantes.
El día siguiente, 31 pozos perdieron energía y quedaron fuera del sistema 21 mil 955 metros cúbicos.
Aunque la CFE atiende los reportes realizados por la JMAS, Falomir Sáenz consideró insuficiente que el servicio eléctrico únicamente sea restablecido con rapidez, porque para ese momento los pozos dejaron de operar, los tanques perdieron capacidad de recuperación y el daño para los usuarios ya ocurrió.
“Ellos siempre alegan que atienden muy rápido nuestros problemas, pero el daño ya está hecho. Lo que buscamos no es que nos atiendan rápido, sino que dejen de ocurrir todos estos fallos de energía todos los días”, puntualizó.