Chihuahua.- Con una solemne ceremonia cívica y la participación de autoridades de los tres órdenes de gobierno, representantes de los poderes del Estado y mandos militares rindieron homenaje luctuoso a Don Miguel Hidalgo y Costilla, Padre de la Independencia Nacional, al conmemorarse un aniversario más de su fusilamiento ocurrido en la ciudad de Chihuahua en 1811.
El acto tuvo lugar en el interior del Palacio de Gobierno, justo en el recinto histórico donde el iniciador del movimiento independentista fue ejecutado a las 07:00 de la mañana del 30 de julio de 1811, luego de haber sido capturado por las fuerzas realistas, sometido a juicios militares y eclesiásticos, degradado de su investidura sacerdotal y condenado a muerte.
Durante la ceremonia, los asistentes recordaron que Miguel Hidalgo fue arrestado el 21 de marzo en las Norias de Baján, Coahuila, tras una traición que permitió su captura. Posteriormente fue trasladado a Monclova y después a Chihuahua, donde enfrentó el proceso que culminó con su ejecución.
Antes de ser fusilado pidió no recibir los balazos por la espalda ni tener los ojos vendados. Debido a que los primeros disparos no le causaron la muerte de manera inmediata, fue necesario aplicarle el tiro de gracia. Más tarde, su cabeza fue separada del cuerpo y enviada a la Alhóndiga de Granaditas, en Guanajuato, como escarmiento para quienes continuaban la lucha insurgente.
En el lugar donde perdió la vida el Padre de la Patria permanece un espacio de profundo significado histórico.
En uno de los muros destaca una pintura con el rostro de Don Miguel Hidalgo, mientras que varios fusiles apuntan simbólicamente hacia su pecho, recreando el momento de su fusilamiento. A un costado está una placa conmemorativa que señala que en ese sitio fue sacrificado el señor cura Don Miguel Hidalgo y Costilla, Padre de la Independencia Nacional.
El recinto también alberga el Altar a la Patria, donde están dos esculturas del insurgente. Una lo representa de pie, con la dignidad que caracterizó su lucha por la libertad de México; la otra muestra los instantes previos a su ejecución, sentado en una silla, con los ojos vendados, sujeto con correas en las piernas y llevando su mano derecha al pecho, una representación que recuerda el sacrificio del iniciador de la Independencia.
Como parte del homenaje fueron colocadas ofrendas florales por representantes de Casa Chihuahua, el Poder Judicial del Estado, el Gobierno del Estado, el Ayuntamiento de Chihuahua y el Congreso.
A la ceremonia también asistieron autoridades militares, quienes participaron en los honores correspondientes para recordar a uno de los personajes más trascendentales de la historia nacional.
En el exterior del Palacio de Gobierno, la Bandera Nacional ondeó a media asta, símbolo del luto con el que la Nación recuerda el sacrificio de Don Miguel Hidalgo y Costilla, cuyo legado continúa vigente como el hombre que inició la lucha por la libertad, la soberanía y la construcción de un México independiente.
Con este homenaje, Chihuahua refrendó su compromiso de preservar la memoria histórica de quien entregó su vida por la Independencia, recordando que fue precisamente en esta ciudad donde concluyó su existencia, pero también donde comenzó a forjarse su legado como uno de los máximos héroes de la patria mexicana.