Con la aparición de los primeros frutos en árboles plantados hace tres años, el Doctor Daniel Garcia Coello director y fundador del Corporativo DGC celebró la “primicia” de su huerta escolar, un proyecto educativo y ambiental que busca fomentar entre niñas, niños y jóvenes el amor por la naturaleza, el cuidado del medio ambiente y el conocimiento sobre la producción de alimentos.

Durante el evento realizado en las instalaciones del complejo educativo, el presidente fundador del Corporativo DGC, Daniel García Coello, destacó que la institución ha apostado por integrar a los estudiantes en actividades relacionadas con la agricultura, la conservación ambiental y el contacto directo con los ecosistemas.

“Hace tres años plantamos una huerta, huerta “Alicia” buscando precisamente que nuestros niños, y también los de la ciudad, conozcan realmente lo que es la naturaleza. Tenemos una granja de animales, parcelas escolares y ahora una huerta donde pueden ver cómo nacen y crecen los frutos”, expresó.

García Coello explicó que el proyecto surgió ante la necesidad de acercar a las nuevas generaciones a los procesos naturales que muchas veces desconocen, ya que suelen identificar frutas y verduras únicamente en supermercados y establecimientos comerciales.

“Queremos que los niños conozcan la fruta en el árbol, que aprendan de dónde viene, que incluso piensen en tener un pequeño huerto o un árbol frutal en casa, como sucedía en los hogares de hace décadas”, señaló.

Asimismo, resaltó la importancia de recuperar la cultura de plantar árboles, recordando que anteriormente los patios familiares estaban llenos de vegetación que brindaba sombra, alimentos y beneficios ambientales.

“Nuestra vida está en la naturaleza y los beneficios que nos dan los árboles son infinitos. No solamente son los frutos, sino también el oxígeno, la regulación del clima y todo lo que aportan al bienestar humano”, afirmó.

Más de 100 árboles frutales integran el huerto

Por su parte, Cristina García Reyes, responsable de la huerta, informó que el espacio cuenta actualmente con aproximadamente 100 árboles de distintas especies, entre ellas nogales, manzanos, ciruelos, membrillos y duraznos.

Explicó que el proyecto fue establecido en marzo de 2023 con la participación de alumnos, padres de familia y personal del Colegio Regional.

“Hoy estamos celebrando la primicia, que son los primeros frutos que nos están dando estos árboles”, comentó.

Detalló que los duraznos fueron los primeros en producir, aunque también han comenzado a aparecer manzanas y ciruelas. Además, recordó que las zarzamoras fueron las primeras frutas cosechadas dentro del huerto.

Uno de los aspectos más relevantes del proyecto es que se maneja bajo un esquema completamente orgánico.

“Todo lo atendemos de manera natural. No utilizamos venenos ni productos dañinos para las personas o los animales. Controlamos las plagas con métodos naturales”, explicó.

García Reyes adelantó que existe el proyecto de convertir la huerta “Alicia”en un espacio abierto al público para impartir talleres sobre cultivo doméstico, compostaje y cuidado de árboles frutales.

“Queremos que la gente retome tradiciones que antes eran comunes en las casas de los abuelos, donde siempre había árboles frutales. Buscamos enseñar que sí es posible tener un huerto en casa y acompañar el proceso desde la siembra hasta la cosecha”, señaló.

Además, destacó los beneficios emocionales y formativos que la actividad agrícola aporta a niños y jóvenes.

“Trabajar con los árboles desarrolla la paciencia, la observación, la tolerancia y ayuda mucho al sistema nervioso. Los jóvenes pueden encontrar aquí tranquilidad y una forma diferente de relacionarse con el mundo”, manifestó.

Viñedo escolar busca acercar a los alumnos a la agricultura

Como parte de este proyecto integral, el corporativo también desarrolla un viñedo educativo, cuya finalidad principal es mostrar a los estudiantes el proceso de crecimiento de la vid y la importancia de la agricultura.

La responsable del viñedo, Silvia Gómez, explicó que la instrucción de Daniel García Coello ha sido que tanto alumnos como docentes convivan directamente con el cultivo, sin que exista por el momento un proyecto de industrialización.

“La intención es que el alumnado conozca el cultivo, entienda la relación entre la naturaleza y la agricultura, y observe la capacidad productiva de la planta”, indicó.

Actualmente el viñedo tiene apenas un año de haber sido establecido y cuenta con variedades de uva de mesa que podrían comenzar a ofrecer cosechas más abundantes en los próximos años.

“Una planta madura puede proporcionar fruta para consumo directo, jugos, compotas, mermeladas o incluso procesos de vinificación, pero eso ocurrirá aproximadamente dentro de cuatro años”, explicó.

Gómez destacó además la resistencia de la vid a las condiciones climáticas extremas y señaló que, pese a las altas temperaturas registradas recientemente, la planta continúa desarrollándose adecuadamente.

“El clima es ideal para la parra. Es una planta resistente que puede adaptarse tanto a temperaturas muy bajas como a climas cálidos, siempre que reciba el manejo adecuado”, puntualizó.

Con estos proyectos, el Corporativo DGC fortalece su modelo educativo basado en la experiencia práctica, promoviendo entre los estudiantes el respeto por el medio ambiente y el aprendizaje directo sobre los procesos naturales que hacen posible la producción de alimentos.