Chihuahua, Chih.– La instalación de señalamientos y tubos color naranja sobre toda una cuadra de la calle Cuarta, entre Gómez Farías y Allende, ha provocado el descontento de vecinos, pacientes y usuarios de diversos consultorios médicos, quienes aseguran que la Fiscalía Anticorrupción del Estado prácticamente se adueñó del espacio público para impedir que cualquier vehículo se estacione en esa zona.
Las oficinas de la dependencia se encuentran ubicadas sobre la calle Segunda, entre Gómez Farías y Allende, ocupando un amplio inmueble cuya entrada principal se localiza en el cruce de Segunda y Gómez Farías. Sin embargo, la inconformidad ciudadana no se centra en ese acceso, sino en la calle Cuarta, donde, según los habitantes del sector, fueron colocados tubos y señalamientos color naranja que abarcan prácticamente toda la cuadra, bloqueando el estacionamiento sobre la vía pública.
De acuerdo con los vecinos, la situación resulta difícil de comprender, ya que la Fiscalía cuenta con un amplio estacionamiento al interior de sus propias instalaciones, con acceso precisamente por la calle Cuarta. Además, frente al edificio dispone de otro terreno que fue acondicionado como estacionamiento exclusivo para el personal y vehículos oficiales.
A pesar de ello, aseguran que la dependencia decidió extender la restricción hacia toda la calle, impidiendo que cualquier ciudadano pueda utilizar los cajones de estacionamiento que anteriormente eran de uso común.
Los más afectados son los habitantes que aún conservan sus viviendas en ese sector del Centro Histórico. Particularmente, quienes residen en la esquina de Cuarta y Allende señalan que ni siquiera ellos pueden estacionar sus vehículos frente a sus propios domicilios debido a los obstáculos colocados.
A esta problemática se suman pacientes, muchos de ellos adultos mayores, que acuden diariamente a consultas con médicos especialistas, entre ellos oftalmólogos y otros profesionistas cuyas oficinas se encuentran en esa misma zona. Explican que encontrar un espacio para estacionarse se ha convertido en una tarea prácticamente imposible, obligándolos a caminar varias cuadras, situación que representa un riesgo para personas con movilidad reducida o problemas de salud.
Los inconformes también cuestionan que, pese a mantener despejada toda la cuadra, rara vez observan vehículos oficiales de la Fiscalía utilizando esos espacios. Señalan que, en la mayoría de las ocasiones, la calle permanece vacía, mientras ciudadanos y pacientes continúan buscando dónde dejar sus automóviles.
“Es una calle pública, no un estacionamiento privado”, expresaron algunos vecinos, quienes consideran que ninguna dependencia gubernamental debería apropiarse de espacios destinados al uso de toda la población sin una justificación plenamente visible.
La molestia ha ido creciendo entre quienes diariamente transitan por el lugar, pues consideran que la medida afecta tanto a residentes como a personas que acuden a trabajar, realizar trámites o recibir atención médica en los consultorios cercanos.
Ante esta situación, los vecinos hacen un llamado a las autoridades municipales y a las instancias competentes para revisar la legalidad de los señalamientos colocados y determinar si realmente existe autorización para mantener restringido el estacionamiento sobre toda una cuadra de la vía pública.
Mientras tanto, la percepción entre quienes viven y trabajan en el sector es que la dependencia encargada de combatir actos indebidos terminó apropiándose de un espacio que pertenece a todos los ciudadanos, generando una creciente inconformidad en una de las zonas con mayor demanda de estacionamiento del centro de la ciudad, o tendrán miedo de los propios ciudadanos de bien que se estacionan a espaldas de su edificio? Comentó uno d los vecinos que guardó su nombre por obvias razones.