Chihuahua.- Las calles de Chihuahua fueron pintadas de verde y morado el día de ayer, luego de que miles de mujeres salieran a protestar en el marco del Día Internacional de la Mujer, con la intención de exigir justicia y seguridad para todas.
La marcha comenzó en punto de las cuatro de la tarde, pero horas antes comenzaron a llegar mujeres, niñas y adolescentes con sus playeras y pañuelos alusivos al 8M a la glorieta de Pancho Villa.
Previo a que comenzara la caminata, algunas de las asistentes se sentaron en los jardines de Los Laureles, conversaron entre ellas y se abrazaron como acto de sororidad y resistencia.
Una joven portó un vestido color rosa pastel de XV años, una corona y una gargantilla y en sus manos, tenía una pancarta que decía “marcho por las niñas que no pudieron llegar a sus XV”.
Otras, portaron consignas como “quiero que mi familia reciba mi título universitario no mi acta de defunción”, “somos el grito de las que ya no están”, “hoy debería abrazar a mi hija no marchar por ella”, “las niñas no se tocan”, “si el feminismo te incomoda eres machista”, “tu México provida tiene el primer lugar en abuso sexual infantil”, e “intentan separarnos. Decidimos ir juntas”.
También llamó la atención dos batas blancas con las frases: “víctimas de feminicidio” y “ni una más”, así como “se lo debía a la niña que no pudo gritar”.
Dana e Ivania Hernández, hijas de Pamela Leticia Portillo Hernández, víctima de desaparición forzada el 25 de julio de 2010 en esta ciudad, participaron en la marcha.
“Vengo a la manifestación para pedir justicia por todas, por las que ya no están, por las que están pero están muertas en vida y por mi mamá”, dijo Dana mientras se le cortaba la voz.
El mensaje de la manta que portaban estas dos jóvenes fue claro y contundente: “se ve que matar no es pecado cuando el asesino es el Estado”.
Ellas no fueron las únicas víctimas indirectas que se unieron al contingente, también estuvieron otras madres que perdieron a sus hijas a raíz de la violencia, e incluso, hubo una mujer que llevó la hoja de búsqueda de su hijo Jesús Jerónimo Sánchez Tarín, quien tiene reporte de ausencia desde el 23 de agosto de 2025 en Hidalgo del Parral.
“Yo sé que esta marcha es para las mujeres, pero quiero que el caso de mi hijo no sea olvidado, además, también yo como mujer sufro todo esto, es muy triste vivir así”, refirió la madre de Jesús.
Antes de partir, un grupo de mujeres que conformaron el bloque negro lanzaron pintura violeta en la fuente donde está el monumento de Pancho Villa y pusieron los nombres de hombres agresores sexuales, violadores, feminicidas y deudores alimentarios.
Para el arranque de la protesta, el equipo de seguridad encabezado por la activista Karla Arvizo Lozano, dio la señal de salida y durante todo el recorrido estuvieron cuidando el bienestar de todas.
En la protesta, algunas de ellas pintaron las vallas metálicas que fueron instaladas a las afueras de la Secretaría de Cultura y las de Palacio de Gobierno, además del edificio de esta casa editora como un acto de iconoclasia, que trata de la destrucción o alteración de símbolos o monumentos con fines políticos o ideológicos, en este caso, para visibilizar la lucha de las mujeres contra la violencia de género y la desigualdad.
Las participantes consideran que la intervención de monumentos es una forma legítima de expresar su descontento y "digna rabia" frente a la ineficacia estatal.
Esto, ha generado críticas y cuestionamientos sociales ya que algunos consideran que es un acto de vandalismo, mientras que otros lo ven como una forma de protesta pacífica.
En la plaza de la Grandeza y en la del Ángel fueron leídos varios posicionamientos, entre ellos el de la colectiva de Marea Verde, la cual promueve el aborto libre, seguro y gratuito.
Además de Unión y Fuerza Trans y Sáficas del Norte, entre otras.
En ese espacio, mujeres víctimas de la violencia, compartieron sus vivencias de cuando han sido violentadas.
La marcha del 8M en Chihuahua es un recordatorio de la lucha constante de las mujeres por sus derechos y la justicia. La iconoclasia es sólo una forma de expresión, pero la verdadera lucha es por la igualdad y la justicia para todas las mujeres.