Chihuahua.- Luego de más de seis décadas de tradición familiar en el ramo ferretero, Jorge Alberto Díaz de León Reyes decidió transformar la historia de su negocio y emprender un nuevo camino en el sector gastronómico con la apertura de un restaurante bar en el Centro de la ciudad.
El empresario es propietario del establecimiento La Taberna de León, ubicado en el inmueble donde por muchos años operó la conocida Ferretería El Pino, negocio fundado por su padre, don Jesús Díaz de León Lardizábal, en 1960 en la calle Libertad, esquina con Ocampo.
Díaz de León relató que la ferretería nació como un pequeño local que con el paso del tiempo fue creciendo gracias al trabajo constante de su padre y a la demanda de materiales y herramientas en aquella época.
“Mi papá inició desde 1960 aquí en Libertad 611, venía de una familia dedicada a la maderería; antes estaban en la 20 de Noviembre y Séptima con Maderería El Pino, y después él decidió separarse e incursionar en el Centro con la ferretería”, explicó. Con el paso de los años el negocio fue expandiéndose, primero ocupando la esquina completa y posteriormente abriendo otra sucursal en la calle Juárez 804, lo que dio origen al nombre Ferreterías El Pino y Chihuahua.
Durante décadas el establecimiento fue uno de los referentes del sector en el centro de la ciudad, en una época en la que había pocas ferreterías.
“En ese tiempo el negocio estaba en auge, había muy pocas ferreterías y nos fue muy bien durante muchos años”, recordó.
Sin embargo, con el paso del tiempo diversos factores comenzaron a afectar la actividad comercial, entre ellos los cambios en la infraestructura urbana y la transformación del mercado.
Díaz de León explicó que la remodelación y peatonalización de la calle Libertad representó un punto de inflexión para el negocio familiar.
“Duró alrededor de seis u ocho meses la obra. Cerraron la calle, levantaron banquetas, cambiaron tuberías y prácticamente no había flujo de gente, eso afectó mucho al comercio”.
A esta situación sumaron los cambios en los hábitos de consumo y la competencia derivada del comercio en línea y la globalización. Ante ese panorama, el empresario comenzó a replantear su futuro.
“Me pregunté qué iba a hacer, renté algunos locales que tengo aquí en la esquina, pero también tenía que pensar en mi vida personal y en el futuro del inmueble”, relató.
Fue entonces cuando, motivado por amigos y asesores, decidió incursionar en un giro completamente distinto al que había desarrollado durante años.
Así nació La Taberna de León, un restaurante bar que abrió hace ocho meses y que actualmente busca consolidarse en el Centro Histórico.
“Yo no soy restaurantero, estoy empezando como todo emprendedor, pero el local es mío, tenía los recursos y decidí intentarlo”, expresó.
El establecimiento ofrece cortes de carne, hamburguesas, boneless y una variedad de bebidas, además de funcionar como bar con cerveza, tequila y whisky, que según comenta son las bebidas con mayor demanda en la zona.
Aunque también cuentan con coctelería y mezcalería, Díaz de León señaló que ese mercado aún no ha logrado despegar.
“Tenemos barman y estamos preparados para ofrecer coctelería, pero aquí en el Centro lo que más vendemos es la cerveza y lo tradicional”, dijo. El lugar también ofrece karaoke de jueves a sábado, música en vivo los fines de semana y transmisión de eventos deportivos como béisbol, NFL, ahora que viene el Mundial de futbol en México y otras competencias y eventos.
El horario del negocio inicia desde las 12:00 del mediodía y puede extenderse hasta las 2:00 de la madrugada los fines de semana, dependiendo de la afluencia de clientes. Para él, emprender en un nuevo giro ha sido un proceso de aprendizaje constante.
“Ha sido prueba y error, estamos innovando, viendo qué funciona y qué no; hay días buenos y días malos, pero aquí seguimos echándole ganas”, comentó.
A pesar de la nostalgia que le genera haber dejado atrás el negocio ferretero que formó parte de su vida, Díaz de León reconoció que los tiempos cambian y los empresarios deben adaptarse.
“Claro que da nostalgia, porque fue algo que me inculcó mi padre y duró más de 60 años, pero los tiempos cambian y uno tiene que buscar nuevas oportunidades”.
Finalmente, el emprendedor envió un mensaje a las nuevas generaciones, a quienes invitó a comprometerse con sus proyectos y trabajar con disciplina.
“Deben comprometerse, definir lo que quieren y luchar por ello. Emprender no es fácil, pero con esfuerzo pueden salir adelante”, concluyó.