Chihuahua, Chih.- La madrugada del 26 de marzo de 2026 volvió a colocar al bar La Regina en el centro de la violencia urbana. Una riña entre clientes escaló en cuestión de minutos hasta convertirse en un intento de homicidio: un hombre utilizó su vehículo para arrollar a un grupo de motociclistas en el exterior del establecimiento, en el cruce de las avenidas 20 de Noviembre y 33. Tres personas resultaron lesionadas, dos de ellas con heridas de gravedad.

El fiscal general del estado, César Jáuregui Moreno, confirmó que la autoridad ya revisa el caso. “Estoy recibiendo información de eso. Parece ser que hubo un altercado ahí en el interior de ese establecimiento y que una persona salió y atropelló ahí algunas personas en estado de embriaguez”, declaró al ser cuestionado sobre los hechos recientes.

Por su parte, el secretario general de Gobierno, Santiago De la Peña Grajeda, informó que el establecimiento ya enfrentó consecuencias administrativas tras los hechos. “Fue debidamente clausurado y sancionado este establecimiento, entiendo que ya deben de haber pagado la multa o deben de estar en ese proceso”, señaló.

Sin embargo, el episodio no surgió de manera aislada. Apenas unas semanas antes, el 27 de febrero de 2026, un reporte de detonaciones de arma de fuego en el exterior del mismo bar provocó un fuerte operativo policiaco en la zona Centro. Aunque los agentes no localizaron casquillos ni víctimas, el despliegue evidenció que el lugar ya figuraba en el radar de las autoridades por antecedentes de riesgo.

Un día después, el 28 de febrero, distintos reportes retomaron el incidente bajo una constante: La Regina como punto recurrente de conflictos. Los registros existentes recuerdan que el establecimiento ya había sido escenario de hechos más graves, incluidos ataques con armas de fuego y personas heridas.

La secuencia se remonta al menos al 8 de diciembre de 2025, cuando testigos reportaron disturbios al interior del bar protagonizados por hombres en estado de ebriedad, presuntamente militares. Aquella madrugada dejó daños materiales y una nueva señal de alerta sobre la dinámica interna del lugar: consumo de alcohol, confrontaciones y ausencia de contención inmediata.

Los antecedentes más críticos ocurrieron el 15 de noviembre de 2023. Durante la madrugada, un ataque armado directo dentro del bar dejó tres personas heridas por impactos de bala. Horas más tarde, el 16 de noviembre, una de las víctimas murió a causa de las lesiones, lo que elevó el nivel de gravedad del historial del establecimiento.

Registros hemerográficos adicionales refieren episodios similares sin fecha precisa, en los que personas resultaron lesionadas por armas de fuego dentro del mismo bar, lo que refuerza la persistencia de la violencia en ese punto.

La constante en todos los casos no radica únicamente en la agresión, sino en su evolución. Las riñas comienzan como discusiones entre clientes, escalan a golpes y, en varios episodios, derivan en el uso de armas o vehículos. La violencia no se contiene en el interior del establecimiento: es desplazada hacia la vía pública, donde el control disminuye y el riesgo se amplifica.

Los hechos del 26 de marzo sintetizan ese patrón. La confrontación no terminó con la salida de los involucrados del bar; continuó afuera, donde un vehículo se convirtió en arma. La escena quedó registrada en videos que circularon horas después, mientras la autoridad mantiene abierta la investigación.

La Regina sigue abierta. Su nombre aparece una y otra vez en reportes policiacos. Madrugada tras madrugada, la escena es repetida.