El secretario general de Gobierno, Santiago de la Peña Grajeda, señaló que los senadores de Morena se escandalizaron con una situación por la que llamaron a comparecer a la gobernadora, pero que cuando se trataba de uno de los suyos el trato no era el mismo.
Señaló que en el caso de la gobernadora se le invitó en base a ciertas conjeturas, suposiciones e incluso argumentos que venían más del hígado que del raciocinio por parte de algunos senadores.
En contraste, indicó, en el caso del gobernador de Sinaloa hay una acusación directa y una imputación por parte de un fiscal de los Estados Unidos y, sin embargo, la reacción no es la misma.