Chihuahua.- El arzobispo de Chihuahua, Constancio Miranda Weckmann, ofició la homilía de la Solemnidad de Pentecostés, en la Catedral capitalina, con la que finaliza el periodo de la Pascua y llama a los fieles a que pidan al Espíritu Santo su fortaleza para enfrentar la vida con fe y esperanza.
“Dios Están entre nosotros y con nosotros. Está en nuestras manos para poder construir una sociedad más justa, en nuestras mentes para reflexionar sobre lo bueno y verdadero, en nuestros corazones para elegir al amor, la vida a la luz; vive en los ojos con la plenitud con su presencia. Hay que darle rienda suelta al Espíritu Santo.
Llamó a los feligreses a no tener miedo y predicar con amor; a acudir al Espíritu Santo, para renovarse, ya que muchas veces se suele estancar la gente y quedarse sin fe.
Para esta fecha, la indumentaria cambia el color a rojo litúrgico principal de Pentecostés, que representa el fuego ardiente del Espíritu Santo y su amor, que descendió sobre los apóstoles en forma de lenguas de fuego. Simboliza también la sangre de los mártires, la pasión y el nacimiento de la Iglesia.
Tanto el obispo como otros sacerdotes usan casullas rojas y se invita a los fieles a vestir de rojo