Chihuahua, Chih.- El arzobispo de Chihuahua, Constancio Miranda Weckmann, presidió la homilía dominical en la Catedral capitalina, por la celebración de la Solemnidad de la Santísima Trinidad, donde exhortó a los fieles a fortalecer la unidad familiar, la fraternidad y la comunión con Dios en medio de los desafíos que enfrenta la sociedad actual.
Durante su mensaje, el prelado explicó que la Santísima Trinidad representa uno de los misterios centrales de la fe cristiana, al recordar que Dios se manifiesta como Padre, Hijo y Espíritu Santo, tres personas distintas en una sola esencia divina.
También, destacó que la Trinidad es también un modelo de amor y de comunidad para la humanidad, pues refleja una relación perfecta basada en la entrega, el respeto y la unidad.
“El amor auténtico siempre busca el bien del otro. La Santísima Trinidad nos enseña que la verdadera grandeza se encuentra en servir, compartir y construir comunidad”, expresó el obispo durante la celebración eucarística.
La Solemnidad de la Santísima Trinidad se celebra cada año el domingo posterior a Pentecostés y constituye una de las festividades más significativas dentro del calendario litúrgico de la Iglesia Católica, ya que invita a los fieles a profundizar en el misterio de Dios y en el llamado a vivir la fe desde la comunión y el amor.