Chihuahua.- Tras casi un cuarto de siglo al frente de su establecimiento, Miguel Ángel Silva Arceo ha demostrado que la constancia y el enfoque en la calidad son los pilares fundamentales para mantener con éxito un negocio local de bebidas naturales y licuados.
Ubicado sobre las calles Segunda y Doblado, en pleno corazón comercial del Centro de la ciudad, el local opera diariamente de 7:00 a 17:00 horas.
El entorno del establecimiento refleja el ajetreo propio del sector, paredes en verde brillante, refrigeradores abastecidos con fruta fresca como plátanos, mostradores de acero inoxidable y estantes donde acumulan vasos de plástico e insumos diarios listos para la jornada, y colaboradores activos y muy dispuestos.
Allí, entre el zumbido constante de las licuadoras e ingredientes de colores vivos, atienden a una clientela diversa que abarca trabajadores de las inmediaciones, visitantes del Congreso del Estado, la Presidencia Municipal y la Ciudad Judicial, así como comerciantes y frecuentes del mercado local.
Según detalla Silva Arceo, la historia de este comercio comenzó oficialmente el 12 de septiembre de 2001. A lo largo de estos 25 años, el comerciante sostiene que el camino ha requerido adaptar estrategias e incluso explorar distintos frentes para respaldar el crecimiento de su microempresa sin perder el rumbo inicial.
"Lo que me ha hecho estar aquí es la constancia. Estos 25 años han sido de buscar por otros lados y andar trabajando para poder seguir avanzando en mi negocio; tener la visión y no quitar el dedo del renglón", explicó.
Dentro de la gama de productos que ofrece a sus consumidores, el jugo verde y los licuados de plátano los han posicionado como la preferencia principal entre la concurrencia. El propietario destaca que la clave de la permanencia y aceptación ciudadana radica en la frescura del insumo y la atención directa al cliente.