Chihuahua.- Omar Ricardo González Mendoza, alias “El Ricky”, asesinado la noche del miércoles en el estacionamiento del centro comercial Fashion Mall, era la mano derecha de Eddy Zafiro Ibarra, alias “El Zafiro”, líder criminal del Cártel de Sinaloa en el municipio de Bocoyna, revelaron áreas de inteligencia e investigación de la Fiscalía General del Estado (FGE).
De acuerdo con los datos proporcionados a El Diario, “El Ricky”, de 34 años, se graduó como piloto aviador dos años atrás y estaba encargado de trasladar tanto a su jefe “El Zafiro” como a integrantes de ‘Los Salazar’, otra célula criminal del Cártel de Sinaloa que opera en Chínipas y Guazapares, así como otros municipios del estado de Sonora.
Además, fue colocado por el mismo Eddy Zafiro como encargado de los sicarios y de la venta de droga en el seccional de Creel.
Murió mientras intentaba huir de un par de motociclistas armados que lo esperaron y persiguieron en el estacionamiento de Fashion Mall, de la avenida Politécnico Nacional y periférico De la Juventud.
Hasta ayer, las autoridades aún no habían podido establecer el motivo por el cual “El Ricky” estaba en la capital; sin embargo, su alto rango dentro de la estructura criminal de “El Zafiro” sí fue confirmado.
Desde 2016 hay antecedentes policiales y en archivos periodísticos de la presencia de Eddy Zafiro Ibarra y sus familiares en la región de Bocoyna, sobre todo en los seccionales de San Juanito y Bocoyna, así como en Cusarare, municipio de Guachochi y en Batopilas.
Como integrante del Cártel de Sinaloa le atribuyeron delitos como siembra de amapola y mariguana en la región serrana, venta de narcóticos y alcohol, así como la explotación ilegal de recursos forestales a través de aserradores propiedad de sus parientes donde procesaban la madera producto de la tala ilegal.
Entre los eventos que involucran a esta célula delictiva está un enfrentamiento ocurrido el 12 de abril de 2016 afuera del bar “Caballo Bayo”, en Creel, donde hombres armados bajo el mando de Jorge García García y/o Jorge Alan Zafiro García, primo de Eddy Zafiro, abrieron fuego contra policías estatales.
Tras la refriega, los agentes detuvieron a Jorge Alan junto a Esteban Gerardo Montañero Aguirre, Gabriel Román Maldonado Domínguez y Uriel Castillo Trejo, en posesión de fusiles de asalto, una granada de fragmentación, 120 porciones cocaína y un vehículo con reporte de robo en Sonora. Fueron procesados por tentativa de homicidio en perjuicio de los elementos policíacos.
Además, Jorge Alán fue sentenciado a 50 años de prisión en mayo de 2018 por el secuestro de un policía ministerial, en hechos ocurrido el 10 de agosto de 2014 en Creel. Un año antes, Javier Alonso López Zafiro había sido condenado a la misma pena por el mismo delito.
Hacia 2017, informes de inteligencia de la Fiscalía General del Estado (FGE) ubicabaron a “El Zafiro” como uno de los principales generadores de violencia en la Sierra Tarahumara, donde disputaba el control de diversas actividades delictivas, sobre todo la tala clandestina, con César Daniel Manjarrez Alonso, “El H2”, líder de una célula delictiva al servicio del “Nuevo Cártel de Juárez/la Línea”.
Un año después, el entonces fiscal general el Estado, César Augusto Peniche Espejel, aseveró que ambos eran los responsables de la devastación ilegal que se presentan en el macizo forestal de Chihuahua, pues es una actividad que les estaba generado importantes dividendos.
Peniche Espejel dijo que, a pesar de que no existía una cuantificación oficial del daño, comuneros y ejidatarios de las zonas boscosas estimaban que entre el 10 y el 15 por ciento del territorio había sido devastado a causa de las actividades de estos grupos criminales.
En enero de ese año, la entonces existente Comisión Estatal de Seguridad (CES), perteneciente a la Secretaría de Seguridad Pública Estatal (SSPE) detuvo en el municipio de Bocoyna al expolicía municipal, Erick Alejandro R. R. a quien le aseguraron un ‘cuerno de chivo’ y 484 cartuchos de diferentes calibres.
El detenido se ostentó como integrante de una célula criminal, además de trabajar para “El Zafiro”. Tenía consigo un cuerno de chivo abastecido con un cargador y 28 cartuchos, así como otros para armas de grueso calibre.
En 2019, los intentos de “La Línea” por desplazar a “El Zafiro” redundaron además en ataques a corporaciones de seguridad pública y a las Fuerzas Armadas, así como en una respuesta del grupo de “Gente Nueva”, que habría enviado apoyo a través de Ismael “El Mayo” Zambada, líder histórico del Cártel de Sinaloa, según reportes de batallones militares.
A inicios de ese año la población advirtió la presencia de convoyes con decenas de vehículos, presuntamente de “Gente Nueva/cártel de Sinaloa”, que rondaban por San Juanito, Arareco y Bocoyna, de manera previa a algunos enfrentamientos con autoridades ocurridos en días posteriores.
Versiones extraoficiales apuntaban que esta movilización de “Gente Nueva” obedecía a supuestos intentos del Cártel de Juárez o de “La Línea”, por tomar control de territorios serranos.
El 7 de abril de 2019, un comando de “La Línea” atacó en San Juanito, Bocoyna, a dos patrullas de la Policía Estatal, a cargo entonces de la Comisión Estatal de Seguridad (CES), dependiente a su vez de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal.
En esa emboscada fue asesinado el comandante de la corporación, Daniel Quintana Rodríguez y fallecieron otros dos presuntos sicarios, además de que horas después fue encontrado el cadáver de otro hombre, que habría sido atacado también por el mismo grupo que victimó al policía estatal.
Unas semanas después, el 30 de abril, elementos del Ejército también fueron agredidos en una gasolinera de San Juanito, en la salida a Creel, lo que resultó en una refriega que dejó a varios de los atacantes heridos y uno muerto, mientras que por parte de los militares fueron reportados tres lesionados.
Esos ataques habrían sido muestras del intento del Cártel de Juárez de penetrar en la región contralada por “El Zafiro”.