Chihuahua, Chih.- Cruzar una avenida de alta circulación debería ser una actividad segura para cualquier peatón; sin embargo, algunos puentes peatonales de la ciudad presentan condiciones que ponen en riesgo a quienes los utilizan diariamente, debido a la falta de protecciones laterales, el abandono y la escasa vigilancia.
Uno de estos casos se encuentra sobre la avenida Tecnológico, frente a la iglesia de la Divina Providencia, donde la estructura carece de malla ciclónica en todo el tramo del puente en sus dos costados pese a que se eleva aproximadamente cinco metros sobre el nivel de la vialidad, por donde circulan miles de vehículos cada día.
La ausencia de esta barrera de protección deja expuesta a la población que utiliza el puente, desde estudiantes y trabajadores hasta adultos mayores y personas con dificultades para desplazarse, quienes necesitan contar con condiciones adecuadas para realizar el recorrido sin exponerse a una caída.
La preocupación aumenta ante la posibilidad de que estos espacios sean utilizados por personas que atraviesan crisis emocionales o que enfrentan pensamientos suicidas. En este tipo de situaciones, la altura y la falta de barreras representan un factor de riesgo que puede tener consecuencias irreversibles.
En ocasiones, elementos policiacos deben intervenir para atender a personas en situación de crisis y tratar de persuadirlas para que no se arrojen al vacío. Aunque algunas intervenciones concluyen favorablemente, estos episodios evidencian la necesidad de reforzar las medidas preventivas y brindar atención oportuna a quienes requieren ayuda.
Pero los riesgos no se limitan a la falta de protección lateral. Algunos de estos puentes también presentan condiciones insalubres, con basura, malos olores y residuos de orina y excremento, debido a que personas en situación de calle utilizan los descansos y las escaleras como lugares para pasar la noche.
La falta de limpieza y de supervisión constante contribuye al deterioro de estos espacios públicos, que deberían mantenerse en condiciones adecuadas para garantizar la seguridad y el tránsito de los usuarios.
Ante este panorama, resulta necesario revisar el estado físico de los puentes peatonales, reparar o instalar las protecciones faltantes, mejorar el alumbrado y establecer labores periódicas de limpieza y vigilancia. También es importante que las autoridades atiendan con sensibilidad a las personas en situación de calle y a quienes atraviesan una crisis emocional, sin limitar la respuesta únicamente al retiro de quienes permanecen en estos lugares.
Los puentes peatonales cumplen una función importante para evitar que las personas crucen entre vehículos en movimiento, pero para que realmente sean una alternativa segura deben contar con mantenimiento y medidas de protección suficientes.
La falta de estas condiciones convierte un trayecto cotidiano en un riesgo que podría prevenirse mediante acciones oportunas de las autoridades responsables de su conservación.