Chihuahua.- El empresario gasolinero Homar Prieto se deslindó de las gasolineras clausuradas por la Fiscalía General de la República (FGR) y de la marca Black Gold, además de que negó tener cualquier relación con el comercio de combustibles robados (huachicol).

Tras el cierre de estaciones en Delicias y Chihuahua de la marca Black Gold, Prieto Barrera explicó que no son de su propiedad, además de que aseguró haber sido absuelto de una intervención en años pasados, el 13 de diciembre de 2018, contra una de sus estaciones en el sur de la capital.

Entrevistado sobre las acciones de los últimos días de la FGR, señaló que, hasta donde tiene conocimiento, la instancia investigadora realiza su labor de perseguir el hurto de hidrocarburos en todo el estado y ha encontrado evidencia del delito, mas no de que los combustibles sean comercializados en las estaciones que operan de manera formal.

Prieto Barrera informó que ha tenido conocimiento de los operativos federales contra estaciones de servicio, pero que no tienen relación con su negocio de otra gasolinera diferente a las intervenidas, que también opera bajo la marca Black Gold.

Explicó que las razones sociales de las gasolineras son unas, independientemente de la marca comercial Black Gold, la cual no tiene permiso para la comercialización de hidrocarburos, sino que tiene otro objeto social y fiscal diferente.

Por ello, se deslindó tanto de la marca comercial como de las otras estaciones gasolineras intervenidas por la FGR, la cual, indicó, realiza su trabajo, pero en ocasiones tras las revisiones encuentra que la operación de estos negocios es legal y les permite reabrir tras seguir determinados trámites.

A raíz de esos antecedentes, confió en que los propietarios de los negocios gasolineros revisados podrán enfrentar las investigaciones sin mayores problemas ni consecuencias, debido a que la regulación federal es estricta en este ramo.

El empresario señaló que en 2018 una estación que sí es de su propiedad también fue revisada y cerrada, pero unas semanas después, a principios de 2019, pudo reabrir una vez que demostró la licitud de su operación, que está permanentemente vigilada y supervisada por la Comisión Reguladora de Energía (CRE) y otras instancias públicas a cargo de la regulación de este negocio.

Prieto indicó que en aquel entonces, la FGR determinó el acuerdo de no ejercicio de la acción penal al corroborar que la operación de su gasolinera era completamente legal, como la han mantenido desde que inició.

Así, rechazó que hagan imputaciones a los negocios gasolineros revisados por instancias investigadoras y aseguró que los establecimientos operan bajo lineamientos claros y con toda transparencia reportan los detalles de su operación diaria a las autoridades.