Chihuahua.- Diversas organizaciones civiles, colectivos y especialistas advirtieron que la soberanía energética del país no puede alcanzarse a través del uso de técnicas como el fracking, al considerar que esta práctica pone en riesgo la salud de las comunidades, el medio ambiente y el futuro de las próximas generaciones.

El pronunciamiento surge tras declaraciones de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien recientemente planteó la posibilidad de explotar gas no convencional y anunció la creación de un comité científico para evaluar la viabilidad de esta técnica en México.

De acuerdo con las organizaciones firmantes, esta postura representa un cambio respecto a compromisos previos de campaña en los que se rechazaba el uso del fracking en el país.

En el posicionamiento, señalaron que existe amplia evidencia científica acumulada durante más de dos décadas, especialmente en EU, que documenta los impactos ambientales, sociales y en la salud pública derivados de esta técnica.

En ese sentido, recordaron que estudios compilados por expertos han identificado miles de investigaciones que advierten sobre riesgos crecientes asociados a la extracción de hidrocarburos mediante fractura hidráulica.

Las organizaciones también pusieron énfasis en los altos costos económicos y ambientales asociados al fracking, particularmente en el uso intensivo de agua y en los procesos necesarios para su tratamiento, los cuales implican inversiones millonarias y un elevado consumo energético. Advirtieron que estas condiciones podrían agravar la situación financiera de Petróleos Mexicanos (Pemex), además de generar impactos adicionales en los territorios.

En el documento, sostienen que aun cuando México lograra explotar sus reservas de gas, estas serían insuficientes para cubrir la demanda nacional proyectada, lo que cuestiona la viabilidad de esta estrategia como vía para alcanzar la soberanía energética. También alertaron sobre la posible participación de empresas privadas en estos proyectos, lo que, a su juicio, podría comprometer la autonomía energética del país.

El pronunciamiento hace referencia a afectaciones recientes vinculadas a la industria petrolera, como derrames y accidentes en distintas regiones, que han impactado a comunidades costeras e indígenas, así como a ecosistemas locales.

El posicionamiento concluye con un llamado a priorizar la vida digna, la justicia energética y la transición hacia modelos sostenibles, reiterando el rechazo al fracking en cualquier parte del país.

Entre las organizaciones firmantes se encuentran colectivos con presencia en el estado de Chihuahua, como Caminantes del Desierto A.C., Conexiones Climáticas, Nuestro Futuro A.C. y Veredas A.C., entre otras agrupaciones nacionales e internacionales.