Cuatro de cada 10 alumnos han dejado de asistir a la repetición del examen de ingreso a la licenciatura de la UNAM, en la Ciudad de México.
El último corte oficial indica que en los primeros cinco turnos de nueve previstos, 18 mil 837 de 29 mil 760 aspirantes convocados atendieron el llamado.
El 7 de agosto, cuando la Máxima Casa de Estudios se preparaba para organizar un ejercicio inédito en su historia, anunció que en la capital del País esperaría la asistencia de 53 mil 568 alumnos.
Bajo ese escenario, 5 mil 952 contendientes se sentarían cada cuatro horas frente a una pantalla para resolver la prueba.
Sin embargo, sólo 63.3 por ciento de lo esperado ha asistido al Palacio de los Deportes.
De arranque, el lunes antes del mediodía, el Secretario General de la UNAM, Javier de la Fuente, ya admitía que sobre los convocados, 20 por ciento desistió de la prueba donde debían reafirmar que sus conocimientos eran vastos para la exigencia de la institución educativa.
Alicia Muñoz, de 55 años, formó parte de ese quinto turno. La aspirante espera ser seleccionada para estudiar Derecho como segunda carrera.
Antes de las tres de la tarde ya estaba en la fila para entrar. Era la tercera; tenía las hojas de estudio en la mano para una última repasada, mientras sentía nervios por tener a su alrededor a gente 30 años más joven.
"El nervio de estar aquí y más a mi edad es muy raro, porque si ves la fila son puros chavitos aspirantes, entonces para mí es un reto personal, un plan que tengo en la vida y es el momento de retomarlo", confesó en entrevista.
La primera vez que concluyó una licenciatura lo hizo en la Universidad Autónoma del Estado de México y se graduó de Comunicación, pero su sueño siempre fue pertenecer a la UNAM.
Reconoció que en su primer intento de ingresar a la Máxima Casa de Estudios sintió frustración por las trampas detectadas; sin embargo, se mantuvo optimista al confiar en sus conocimientos.
"Si lo pasamos en una primera ocasión lo podemos pasar en una segunda, si no hubo un asunto de trampas y se preparó uno para el examen, esperemos volverlo a aprobar", dijo.
María, de 25 años, quien trabaja como personal de tránsito de una aerolínea, también espera hacer aquí su segunda carrera, aunque estuvo a punto de rendirse por el cansancio físico, el tráfico y los bloqueos en la ciudad.
Sus compañeros y el deseo de tener mejores condiciones laborales finalmente la alentaron a seguir.
"Mi interés en estudiar Relaciones Internacionales fue más ad hoc por mi trabajo(...) esta sería mi segunda carrera y quiero un título de una universidad de prestigio para una mejor oportunidad laboral", confesó.
A unos metros de la Puerta 5 del Palacio de los Deportes deseó que desde la presencialidad el examen ocurriera sin irregularidades, de forma transparente y justa.