Monterrey, NL.- Recluido en la prisión federal de máxima seguridad ADX Florence en Colorado, Joaquín Guzmán Loera, "El Chapo", ha causado preocupación en sus más allegados por la pérdida de peso y episodios de taquicardia que ha tenido en los últimos meses.
Mariel Colón Miró, su abogada, una de las pocas personas autorizadas para visitarlo en la prisión, habló de las condiciones en las que vive el capo, procesado en Estados Unidos como cabecilla del Cártel de Sinaloa y condenado a cadena perpetua a más de 30 años.
"Se encuentra bajo condiciones de confinamiento bastante extremas, en mi opinión, son unas condiciones inhumanas y que violan la Constitución estadounidense. Son crueles", declaró Colón en entrevista.
"Se la pasa 24 horas al día encerrado en su celda: come dentro de su celda, se baña dentro de su celda, no tiene acceso a poder tener libros, a ir a la biblioteca como otros presos o tener trabajo en la prisión. O siquiera tener comunicación con otro preso. Él está totalmente solo".
Las únicas visitas que recibe el capo es la de sus hijas y sus abogados.
"Estamos en un proceso en el Distrito de Denver, ya que él está en prisión en Colorado, y estamos en una acción civil, en un amparo civil para pedirle al juez que relaje estas condiciones de confinamiento", informó la abogada.
"Estamos en una negociación ahora mismo con el Gobierno, con la Fiscalía, y con personal de la prisión para que relajen algunas de estas condiciones que son bastante inhumanas".
La abogada sabe que no mejorará mucho la situación de Guzmán Loera aún con la petición que ya presentó, pues su cliente se encuentra bajo las reglas SAMS, medidas administrativas especiales que establecen restricciones carcelarias extremas impuestas por el Departamento de Justicia de Estados Unidos a presos considerados de muy alto riesgo para la seguridad nacional, incluyendo terroristas y capos del narcotráfico.
"Y esas reglas permiten que él esté de la manera que él está, pero estamos tratando de que, por lo menos, tenga acceso a tener clases de inglés, a un mejor tratamiento médico, porque lleva año y medio con una muela casi podrida. Siempre tiene problemas de sinusitis, de dolores de oído, de congestión en la nariz", dijo.
"Pasan meses para que un doctor lo vea, no recibe ningún tipo de visitas del departamento de psicología, por ejemplo, ese tipo de condiciones que no son privilegios, pero sí necesidades básicas".
La abogada puertorriqueña de 33 años visitó Monterrey en su faceta como cantante y el sábado tuvo su primera presentación en el palenque de Guadalupe junto a la cantante Alicia Villarreal, a quien representa en EU en el proceso contra Francisco Cantú por amenazas, hostigamiento, difamación y daño moral.
"Lo vi este lunes y de hecho se lo dije: '¡No, señor, está perdiendo demasiado peso! Lo noté. Y por las noches no puede dormir, según lo que él describe -porque yo no he estado dentro de la celda-, pero dice que le prenden como una especie de calor bien fuerte y lo que hace es desvelarlo, porque se lo prenden por 15 minutos cada dos horas toda la noche, y se desvela y se levanta con taquicardia", afirmó.
Guzmán Loera está al pendiente en cómo va la gestión que busca mejorar sus condiciones en prisión, añadió la boricua.
"Estamos a la espera de que el juez emita una decisión. Nosotros hicimos unos pedidos y Fiscalía se opuso, pero ahora estamos a la espera de que el juez determine qué va a pasar, porque de que se está levantando constantemente por las noches, por esta especie de aire caliente que sale de los ductos y lo despierta, es preocupante porque se le acelera el corazón, y pudiera causarle un ataque. No es algo irracional que pidamos que eso cambie o mejore".
LAS HIJAS DEL CHAPO
Hay dos menores que no dejan a Guzmán Loera, ellas son María Joaquina y Emali Guadalupe, sus hijas.
"De hecho yo las llevé la semana pasada, las vio hace como unos 10 días", comentó la abogada.
"Ellas tienen 13 años. Una se llama Emali, es igualita a su madre, en físico y personalidad, y la otra se llama María Joaquina, y es igualita al papá en personalidad y en físico".
Las niñas, además de los abogados del capo, son las únicas personas autorizadas para visitarlo en la prisión.
El Chapo no quita el dedo del renglón de hacer una película sobre su vida, según Colón.
"A él le gustaría (hacer la película), de hecho le gustaría que lo entrevistaran. El problema es que por las reglas en las que se encuentra, el Gobierno americano le prohíbe que cualquier persona o cualquier reportero acercarse a él que no sea parte de su equipo legal. Claro que le gustaría hacerlo".
Los derechos de vida de El Chapo los tiene su esposa, Emma Coronel Aispuro, madre de sus dos hijas, y con quien se casó en 2007.
Después del lanzamiento del documental 'Married to El Chapo: Emma Coronel Speaks' (Casada con El Chapo: Emma Coronel habla), hace dos meses, hay posibilidades de una serie de televisión enfocada en ella para más adelante.