Ciudad de México. Empleados de limpia trabajaron en Paseo de la Reforma para mantener la vía pública libre de basura desde las 13:00 horas del martes.
Si bien al inicio de su jornada la situación estaba tranquila, a partir de las 18:00 horas, cuando se empezó a congregar la gente para ver el partido entre México y Ecuador, la carga aumentó para las cuadrillas asignadas a este punto.
Las camionetas que traían este grupo de trabajadores de limpia y otros de empleados asignados a la zona, se llenaron en por lo menos 6 ocasiones.
"Desde que llegamos y hasta ahorita ya llenamos seis veces esta camioneta, así más o menos las mismas veces se han llenado los otros vehículos asignados en otros puntos, es mucha basura la que se genera", agregó Javier, empleado de la Ciudad.
Patricia llevaba más de 12 horas continuas recogiendo basura y limpiando la vialidad, donde tras los festejos predominan aromas penetrantes a orina, bebidas embriagantes y drenaje.
Junto a su compañera Concha, las trabajadoras lamentaron que miles de personas que acudieron a festejar hayan hecho del principal corredor turístico de la Ciudad una letrina y cantina masivas.
Aunque dice que está acostumbrada a recolectar desechos en grandes cantidades en conciertos y movilizaciones, señala que esta ocasión ha sido en la que vio la mayor cantidad de basura junta en los pasos peatonales y carriles vehiculares de la vialidad principal.
"La gente es muy sucia. Es horrible porque no nada más es basura, es pañales de bebés, excremento humano, de perro, ropa interior, condones usados, hay muchísimas cosas, orines, es horrible", comentó.
Según presumieron autoridades, en la vialidad se colocaron contenedores para depositar residuos, pero eran ignorados y algunos hasta fueron robados.
"Se robaron botes. ¿Para qué quieren los botes, si eran para echar ahí la basura
"Se les hace muy fácil aventar la botella, desgraciadamente la gente, los mexicanos no saben apreciar el trabajo que hacemos y creen que porque a nosotros nos pagan con eso, pues denigran nuestro trabajo, no al contrario, si no fuera por nosotros, la Ciudad sería un cochinero", comentó Patricia.
Tanto Patricia como Concha recibieron insultos y maltrato de algunas personas que se burlaban de que debían recoger los residuos y arrojaban más basura frente a ellas, afirmando que les pagan para levantarla.
Ante el pronóstico de lluvias que continúa para los siguientes días, las trabajadoras intentaban apurarse para retirar las miles de bolsas llenas con desperdicios y sacar la basura que podían de jardineras y coladeras, así como las plantas de cempasúchil que adornaban y quedaron destrozadas.
Con las precipitaciones, el lodo empeora su labor.
"Estaba definitivamente hecho un asco la verdad. En lugar de respetar las cosas, les vale, avientan, tira, destruyen, valiéndoles.
Tal fue la cantidad de residuos que se requirió personal de limpia de diversas alcaldías para levantarla.
Según un grupo de trabajadores, también se contrató a una empresa para recolectar los desperdicios.
RECOLECTAN MILES DE LATAS
Miles de asistentes a los festejos del triunfo de México sobre Ecuador en Paseo de la Reforma, tras terminarse sus bebidas, arrojaron latas en la vía pública, lo que fue aprovechado por recolectores que reúnen latas para luego venderlas por kilo.
Personas juntaron los recipientes de aluminio que habían estaban tiradas sobre jardineras, banquetas o sobre las aceras.
"El kilo me lo pagan a 25 pesos, si llevo más de 10 kilos, me lo pagan a 30, entonces entre más lleve me va mejor.
"La semana pasada junté 12 kilos, hoy espero juntar más o menos lo mismo, ahorita iré más para allá a ver cuántas más junto", explicó el recolector.
En el recorrido realizado por REFORMA por la zona entre las Colonias Cuauhtémoc y Roma, se contabilizaron al menos 15 personas recolectando latas de aluminio, para su venta posterior.
Durante la concentración tras el partido entre México y Chequia, el Gobierno capitalino reportó que se alcanzó un total de 40 toneladas de basura.