Cd. de México.- A una semana de la muerte del migrante mexicano Lorenzo Salgado por un agente del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), la Cancillería de México promovió denuncias ante instancias federales y estatales de Estados Unidos.
A través de un comunicado, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) informó que también envió escritos a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y a los centros de detención en los que han muerto mexicanos.
Una denuncia, detalló la Secretaría, se presentará ante el Departamento de Justicia de Estados Unidos.
"En coordinación con la Fiscalía General de la República, se presentará una denuncia ante el Departamento de Justicia de Estados Unidos, cuya entrega se realizará por conducto de la Embajada de México en aquel país", precisó.
Por conducto de las representaciones diplomáticas, sostuvo, también se promoverán denuncias ante las fiscalías estatales competentes.
Asimismo se presentaron escritos de cese y desistimiento a los centros de detención donde han fallecido personas mexicanas.
"El objetivo de estos escritos es que cesen de inmediato las acciones u omisiones que derivaron en estas muertes, tales como impedir el acceso a atención médica pronta y expedita, así como la aplicación de políticas incompatibles con los estándares médicos y penitenciarios. Estos escritos constituyen el primer paso formal para la eventual presentación de acciones civiles", se explica.
Por último, añadió la Cancillería, se escribió al Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, para alertar sobre los casos de mexicanos que han fallecido mientras estaban bajo custodia de ICE.
"Y solicitando que su oficina recabe información de las autoridades de Estados Unidos, analice la compatibilidad de estos hechos con las obligaciones internacionales en la materia, formule las recomendaciones correspondientes y transmita el caso a los procedimientos especiales pertinentes del Consejo de Derechos Humanos", aseveró.
El asesinato de Salgado, ocurrido el pasado 7 de julio, se sumó a otros 16 casos de mexicanos que han muerto mientras eran trasladados o permanecían recluidos en centros de detención de ICE.
Tras la muerte de Salgado, la Presidenta Claudia Sheinbaum y el Canciller Roberto Velasco anunciaron en la conferencia mañanera que se tomarían acciones legales.