Ciudad de México.-
Mientras la Gobernadora de BC, la morenista Marina Ávila, acusó a su antecesor, Jaime Bonilla, de fabricar una "trampa" para grabarla en una conversación relacionada con las gestiones sobre su visa estadounidense y difundirla con fines políticos, el ex Mandatario la acusó de estar ligada con el narcotráfico.
Hace unos días, la Gobernadora fue exhibida en un audio negociando con un presunto enlace del FBI, que la presiona haciéndole ver la posibilidad de tener delitos en contra y un proceso de extradición a EU. A cambio, Ávila ofrecía dar información sobre seguridad.
La morenista detalló ayer, en rueda de prensa en Tijuana, que la reunión, el 15 de diciembre de 2025 en sus oficinas de Tijuana, se realizó luego de que Bonilla, que pertenece al PT, la contactara por WhatsApp.
Más tarde, el ex Mandatario negó haber participado de los acercamientos de Ávila con un presunto enlace de EU.
"No entiendo cómo una persona que se presume inteligente pueda aspirar a que la opinión pública le crea que el ex Gobernador, que la ha señalado de colusión con el narcotráfico desde los primeros días de su administración, pueda facilitarle recursos y elementos para evitar los cargos", dijo.