La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, presentó el jueves un plan de 115 millones de dólares para combatir una de las amenazas más perniciosas para la industria turística clave del país: una plaga récord de algas que está arruinando las vacaciones a lo largo y ancho de la preciada costa caribeña de México.

El plan se concentra en dos barcos de 60 metros capaces de recolectar más de tres toneladas de algas por minuto y que recorrerán el mar abierto frente a la costa este de México, dijo Sheinbaum durante su conferencia de prensa diaria. La Marina de México también instalará más de 48 kilómetros de barreras de contención para atrapar las algas a medida que se acercan a la costa. Y cientos de trabajadores del ejército, así como de hoteles y gobiernos locales, utilizarán maquinaria pesada y horquillas para retirar los restos que logren pasar.

Las algas pardas y malolientes conocidas como sargazo han asolado a México y a la región en general durante más de una década, pero el pronóstico de este año está batiendo récords. Hasta 9000 toneladas de sargazo llegan cada día a las costas de Quintana Roo, el estado mexicano donde se ubican los polos turísticos de Cancún y Tulum, según funcionarios medioambientales. Eso es cuatro veces la cantidad que llegó a tierra por día el año pasado y 27 veces el promedio diario histórico.

La magnitud del plan revela la gran amenaza que representan las algas para la economía mexicana. Los turistas se han estado quejando y, en algunos casos cambiando de planes, debido a la avalancha de algas, una amenaza a ingresos que representan casi el 9 por ciento de la economía de México.

Un estudio publicado este año estimó que la presencia de sargazo en una playa estaba asociada con una disminución de aproximadamente el 11 por ciento en la actividad económica local, y que los efectos negativos persistían hasta 12 meses después de que se detectaran las algas por primera vez.

Sheinbaum ha descrito el esfuerzo como una prioridad urgente; a principios de este mes recorrió la zona afectada en helicóptero y el jueves convocó a sus principales funcionarios militares y científicos para la presentación, a la que le dedicó una hora.

La extensión de playas de arena fina y aguas turquesas de la región constituye el destino turístico más importante de México, y la temporada alta, cuando planean llegar millones de visitantes de todo el mundo, comienza en el otoño.

“Es un esfuerzo titánico el que se ha hecho hasta ahora, pero tenemos que hacer más para poder evitar que llegue el sargazo a las playas”, dijo Sheinbaum.

Desde 2011, los cambios en los patrones del viento han llevado al sargazo fuera de su hogar natural en el Atlántico Norte —donde sirve como hábitat y fuente de alimento para las especies marinas— hacia el sur, donde las escorrentías químicas agrícolas de África y Brasil han ayudado a impulsar un crecimiento masivo. El aumento de las temperaturas del océano, causado por el cambio climático, también ha influido en la velocidad a la que crece, según creen los científicos.

Cuando las corrientes oceánicas y los vientos llevan la proliferación a las orillas de las costas, esta se acumula en montículos gruesos y antiestéticos que asfixian a la vida silvestre y, a medida que se descomponen, liberan gases que hacen que la playa huela como una alcantarilla. Con una exposición prolongada, los gases —principalmente sulfuro de hidrógeno y amoníaco— pueden ser dañinos para los humanos. La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos recomienda mantenerse alejado de las zonas donde el sargazo está en proceso de descomposición.

Las algas en descomposición también pueden volver el agua circundante de un color marrón turbio, un fenómeno conocido como marea marrón, que provoca que los niveles de oxígeno bajo el agua se desplomen, matando a una gran cantidad de peces.

El esfuerzo mexicano se centra en capturar una mayor cantidad de las algas en el mar, antes de que se conviertan en un problema para los vacacionistas. Un buque, que puede albergar hasta 200 toneladas de algas, ya está operando en el mar Caribe, según Raymundo Pedro Morales Ángeles, secretario de Marina de México. El segundo, con una capacidad para 700 toneladas, se encuentra actualmente en un puerto de la costa del Pacífico de México a la espera de cruzar el canal de Panamá y está previsto que se una a la lucha en un mes, dijo.

Los buques son embarcaciones de transbordo rodado modificadas, que suelen utilizarse para transportar automóviles entre puertos internacionales como si fueran un garaje flotante. En la parte delantera de los barcos, la Marina de México ha instalado un sistema de recolección que consta de cuatro bandas que bajan al océano para atrapar las algas, moviéndose en un ciclo continuo “como si fueran cadenas sinfín de la tortillería”, dijo Morales Ángeles.

La Marina también está desplegando embarcaciones más pequeñas que remolcan redes para recolectar las algas más cercanas de la costa, y aportará más de 300 soldados para deshacerse de las algas en tierra, los cuales se unirán a cientos de trabajadores más que ya están empleados por gobiernos estatales y locales y hoteles particulares.

Limpiar el sargazo de aproximadamente un metro de playa en la arena llega a costarle a un hotel hasta 60 dólares al mes, una cifra que puede acumularse, considerando las largas costas de algunas propiedades frente al mar, según Roberto Cintrón, expresidente de una asociación hotelera local.

En Oasis Hotels & Resorts, un conjunto de propiedades todo incluido en la popular zona hotelera de Cancún, se necesitan casi 200 personas trabajando en turnos las 24 horas del día para lidiar con la avalancha diaria, dijo Jesús Almaguer, director comercial de la compañía y también exdirigente de la asociación.

En una intervención en la conferencia de prensa el jueves, Iván Chávez, vicepresidente ejecutivo de la desarrolladora mexicana de complejos turísticos de lujo Grupo Vidanta, calificó la inversión como “la respuesta más completa que se le ha dado al sargazo en todo el mundo”.

“Durante años, cada uno peleó esta batalla por su cuenta: cada hotel, cada municipio, cada uno con sus propias mallas, con sus propios métodos, haciendo lo que cada quien podía”, dijo. “Hoy, eso se acabó”.

Más allá de México, la proliferación de sargazo ha llegado a las costas de todo el Caribe y del sur de Florida este año, obstruyendo las playas de Miami y causando la muerte masiva de peces en los cayos de Florida. En República Dominicana, que está experimentando su propia temporada récord de sargazo, los funcionarios han discutido la compra de un barco recolector de sargazo mexicano, dijo Alicia Bárcena Ibarra, secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales de México.

Una cumbre internacional, que se espera incluya a líderes del Caribe y Brasil, está planificada para octubre en Cancún, dijo Bárcena.