Cd. de México.- Los medios que dominaron la oferta de entretenimiento e información durante buena parte del siglo 20 e inicios del 21 terminaron por ser desplazados por las opciones digitales y portátiles en esta década.
Menos de las mitad de la población ve ya la televisión abierta y menos de un tercio escucha la radio, mientras que casi nueve de cada 10 mexicanos cuenta con un celular y utiliza internet, revelan los resultados de la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH) 2025 presentados esta semana por el Inegi.
La proporción de la población de 6 años y más que es usuaria de la televisión abierta disminuyó de 61.1 por ciento en 2020 a 49.1 en 2025, y en el caso de la radio de 35 a 29.8 por ciento.
De hecho, la proporción de hogares con televisor cayó de 93.5 a 89.9 por ciento en el periodo.
En 2025, las personas usuarias vieron en promedio 2.1 horas de contenidos de televisión abierta por día, 0.2 menos que en 2023. En el caso de la radio el promedio fue de 2.2 horas.
La principal razón aducida por los encuestados para no ver la televisión abierta o escuchar la radio fue "no le interesa o no lo necesita", con 79.5 y 66.6 por ciento, respectivamente.
En el caso de la radio, casi un tercio, 31.1 por ciento, de quienes no la escuchan indicaron que no contaban con un aparato o dispositivo para hacerlo.
En tanto, la proporción de hogares con servicio de streaming se elevó de 30.2 por ciento en 2023 a 36.4 en 2025. En el ámbito urbano llegó a 42.5 por ciento.
Declive anunciado
El desplome de la televisión abierta se veía venir desde la aparición de los primeros servicios a la carta, que iniciaron un proceso de fragmentación de audiencias, señala Luz María Garay, académica de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM.
Y los resultados de la ENDUTIH, comenta en entrevista, confirman que estamos ya frente a una hiperfragmentación de esas audiencias.
"El concepto de audiencia de televisión ha ido cambiando. A partir de la irrupción de internet, y sobre todo ahora del fenómeno de las smart TV y las distintas plataformas que ofrecen servicios de entretenimiento, ha sido más claro el abandono de los canales gratuitos, de acceso abierto", apunta.
Lo que era importante en la televisión abierta, señala, era que funcionaba como el "cemento social".
"Había una suerte de información que todo mundo o una parte muy importante de las audiencias compartíamos y a partir de eso se generaban las conversaciones públicas. Había como un foco que nos centraba para discutir asuntos de la vida nacional, de la política, pero también del entretenimiento", detalla.
"Las series de la televisión abierta se volvían importantes generacionalmente, algo que que poco a poco ha ido desapareciendo. Han sido desplazadas por las plataformas", agrega.
Con la llegada de internet, y luego del streaming, indica, se profundizó la fragmentación de la audiencia mediática, de esos grandes públicos que tenían, casi en monopolio, los medios, especialmente la televisión.
"La gente puede elegir ahora qué canales ver, qué tipo de contenidos consumir, Con las plataformas de entretenimiento se abre la posibilidad de que los sujetos hagan sus propios menús de consumo", plantea.
La aparición de la smart TV, destaca, ofrece además la opción de un espacio integral.
"En las pantallas inteligentes ya se concentran varias cosas, utiliza para el videojuego o se entra desde ahí directamente a navegar. La pantalla comienza a ser como el centro que integra cualquier posibilidad de acceso a contenidos, ya sea informativos o de entretenimiento", señala.
"Eso pudiera tener, me parece, varias explicaciones. Una de ellas es que el mercado de la electrónica oferta cada vez más este tipo de pantallas y ya son más accesibles, lo que ha permitido a muchas familias comprar no solo una, sino hasta dos pantallas", añade.
En todo ese escenario, acota Garay, integrante de la Asociación Mexicana de Investigadores de la Comunicación (AMIC), la televisión abierta sigue aprovechando ciertos nichos de audiencia.
"La gente que sigue consumiendo televisión abierta la utiliza para cosas muy básicas, como ver noticieros. El consumo de noticias sigue siendo uno de los usos más importantes. También ven películas, que también es bastante interesante, y algunas telenovelas, incluidas repeticiones", anota.
"Pareciera que sigue habiendo un cierto tipo de confianza en los noticieros, a pesar de los sesgos informativos. Son narrativas que las audiencias consumen y que ponen a discusión con otras personas. Se está quedando como la única función que tiene la televisión abierta, si bien hay investigaciones que reportan que las personas utilizan las redes sociales digitales como Facebook, TikTok, X para estar informados", asegura.
Las cadenas de televisión abierta del País, indica, enfrentan severas dificultades económicas y se aferran a esos nichos.
"Hay ya poca capacidad de producción de cosas muy innovadoras. Lo que siguen produciendo son noticieros, básicamente, un espacio que las plataformas de entretenimiento no pueden quitarle", remarca.
"Con quien disputan mucho esa parte de la información es con los medios del ámbito digital que surgen en internet. En todo lo que tiene que ver con entretenimiento ya perdieron la batalla frente a las plataformas, no hay posibilidad de que puedan competir ahí, ni siquiera con telenovelas".
Muebles inteligentes
Durante esta década se ha consolidado el dominio del smartphone y escalan rápidamente posiciones el streaming y la smart TV, mientras que la computadora queda cada vez más relegada en el mobiliario de los hogares.
De acuerdo con los resultados de la ENDUTIH, el número de usuarios de teléfono celular llegó el año pasado a 103.2 millones, que representaban el 84.6 por ciento de la población de 6 años y más (13.2 puntos más respecto a 2015).
Y el 93.7 por ciento de esos usuarios contaba con smartphone.
"A nivel nacional, se estimó que, en 2025, 90.6 por ciento de la población usuaria de teléfono inteligente utilizó aplicaciones de mensajería instantánea; 80.4 accedió a redes sociales y 77.8 accedió a contenidos de audio y video", apuntó el Inegi.
Destacó, por otra parte, que la proporción de hogares con internet se duplicó entre 2015 y 2025, al pasar de 39.1 a 78.3 por ciento.
El Inegi advirtió que persisten las brechas de acceso entre entidades. Mientras en Ciudad de México, Nuevo León y Baja California la proporción de hogares con internet fue el año pasado de 90.5, 89.9 y 89.1 por ciento, respectivamente, en Veracruz, Oaxaca y Chiapas, solo llegó a 68.3, 64 y 53.9 por ciento.
No obstante, a nivel nacional, la proporción de la población que declaró ser usuaria de internet aumentó de 57.4 a 86.1 por ciento entre 2015 y 2025.
La cifra se eleva a 97.6 por ciento en el rango de edad de 15 a 24 años.
La proporción de usuarios de internet que se conectó a la red mediante un teléfono celular inteligente aumentó de 73.8 en 2015 a 97.3 en 2025, mientras que la de quienes lo hicieron con una computadora cayó de 79.7 a 36.2 por ciento.
Y la de aquellos que se conectaron a través de televisor inteligente llegó a 50 por ciento .
Los principales tipos de uso de internet reportados, cada uno con más de 85 por ciento de usuarios. fueron, comunicarse, entretenerse, acceder a redes sociales y buscar información.
Más de una tercera parte de los usuarios, 37.3 por ciento, indicó que realizaba compras por internet. Los principales productos adquiridos fueron artículos de uso e higiene personal, artículos para el hogar y servicio de transporte por plataforma.
Al presentar los resultados de la encuesta, la presidenta del Inegi, Graciela Márquez, destacó el salto registrado en materia de acceso a internet.
"Estas cifras revelan un cambio profundo en la vida cotidiana de millones de personas, al incorporar significativamente la conectividad en grupos históricamente situados en los márgenes de la llamada revolución digital", señala.