El líder de Morena en San Lázaro, Ricardo Monreal, reconoció que será difícil que la reforma electoral alcance la mayoría calificada, por lo que bromeó que ni siquiera pediría un milagro al Santo Niño de Atocha para que salga adelante.
"Yo nací en Plateros, es un pueblo que está, algunos de Puebla iban cada año. La gente de Puebla, que es muy católica, iba al santuario del Santo Niño de Atocha. Yo soy de ahí, ahí nací, y creo que esta vez ni me atrevo a pedírselo porque la situación no está fácil, está compleja", dijo.
El coordinador parlamentario indicó que los aliados de Morena ni siquiera les dieron oportunidad de dialogar, porque ya adelantaron el sentido de sus votos.
"Por eso creo que la iniciativa de la Presidenta recorrerá un camino difícil y una de las hipótesis es que no logre la mayoría calificada", expresó.
El diputado afirmó que no intentará presionar a los legisladores para cambiar su postura ni recurrirá a amenazas.
Reiteró que uno de los principales desacuerdos es el nuevo mecanismo de asignación de los 200 diputados plurinominales, ya que el PT y el Partido Verde buscan mantener el esquema actual en el que los partidos proponen esas candidaturas.
"Ellos desean mantener lo que actualmente señala la ley y la Constitución, de que los 200 se proponen por los partidos", indicó.