Ciudad de México.- En el marco de la conmemoración del Día Mundial de la Vida Silvestre, Grupo Bimbo formalizó su incursión en la conservación del oso negro mexicano mediante un convenio con la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).

El acuerdo compromete a ambas partes a implementar acciones de conservación, monitoreo e intervención educativa sobre el Ursus americanus eremicus, especie emblemática y en peligro de extinción que enfrenta crecientes conflictos por la expansión humana y los efectos del cambio climático.

La alianza se inserta en el proyecto "Del conflicto a la coexistencia: salvaguardando corredores de vida silvestre en México para el desarrollo sustentable", con el que se busca reforzar la protección del oso en su hábitat natural, particularmente en Nuevo León, Coahuila y Sonora, donde las poblaciones presentan mayores retos.

La titular de la dependencia federal, Alicia Bárcena, destacó la relevancia del proyecto durante la apertura del Museo Interactivo Bimbo (MiBIMBO), el pasado 2 de diciembre. Agradeció a la empresa su compromiso con la causa y subrayó que se trata de una especie en riesgo, por lo que llamó a modificar la percepción social sobre el oso negro y a sumar a más compañías con conciencia ambiental.

El convenio marca una nueva fase del Programa Huellas, impulsado por MiBIMBO, concebido como una estrategia integral que articula ciencia, educación y colaboración multisectorial. A este esfuerzo se suman instituciones académicas y organizaciones de la sociedad civil, tanto nacionales como internacionales.

El plan contempla rescate, recuperación y translocación de ejemplares en riesgo; restauración de ecosistemas completos para reequilibrar la biodiversidad; conservación y ampliación de hábitats; programas de educación y concientización en comunidades donde la presencia humana se cruza con la del oso; además de apoyo a la investigación, divulgación y monitoreo científico, incluido el estudio de su comportamiento.

Karina Fogel, directora de MiBIMBO, sostuvo que la firma del convenio representa un paso clave dentro de una iniciativa más amplia que busca proteger al oso negro y promover una cultura de coexistencia, a través de la participación conjunta de distintos sectores.

Como parte del esquema de sostenibilidad, una parte de los ingresos por taquilla del museo será canalizada al Programa Huellas, de modo que cada visitante contribuya directamente al financiamiento de las acciones de conservación.