Ciudad de México.- La Presidenta Claudia Sheinbaum reconoció que una parte importante de los partidos del Mundial de Futbol de 2026 no podrá verse en televisión abierta en México, por lo que el Gobierno federal prepara esquemas gratuitos de transmisión en plazas públicas y espacios abiertos.
Durante la mañanera en Palacio Nacional, Sheinbaum admitió que la mayoría de los encuentros serán transmitidos mediante sistemas de paga.
"Primero, muy pocos partidos se van a ver en televisión abierta, la mayoría es televisión pagada", afirmó.
Ante ello, explicó que el Gobierno busca construir un "Mundial social" que permita a la población seguir los encuentros de manera gratuita fuera de los estadios.
"Lo primero es darle oportunidad () para que en distintos lugares del País se puedan ver los partidos, que pueda ser accesible, que puedan ser gratuitos", sostuvo.
La Mandataria adelantó que habrá pantallas gigantes en el Zócalo de la Ciudad de México, Campo Marte y otras plazas públicas del País.
"Con presidentas y presidentes municipales, con gobiernos de los estados () se puedan ver los partidos de manera gratuita en distintas plazas del País", indicó.
Sheinbaum señaló que la estrategia también busca compensar que muchas personas no podrán acceder a boletos para los partidos del torneo.
La Presidenta insistió en que el objetivo no debe limitarse al negocio o a la derrama económica que generará el Mundial.
"Nosotros planteamos el Mundial social, porque primero muy pocos partidos se van a ver en televisión abierta, la mayoría es televisión pagada. Entonces, lo primero es darle oportunidad () para que en distintos lugares del País se puedan ver los partidos, que pueda ser accesible, que puedan ser gratuitos", dijo.
El Mundial de 2026 será organizado de manera conjunta por México, Estados Unidos y Canadá, y tendrá partidos en la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey.
El Gobierno federal ha apostado a que el torneo se convierta en un escaparate turístico y de infraestructura, aunque también enfrenta críticas por los altos costos de hospedaje, la especulación en boletos y las restricciones de acceso para sectores populares.