Cd. de México.- La pobreza laboral disminuyó 3.2 puntos porcentuales en el primer trimestre de este año, respecto al mismo periodo de 2025, reportó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

La proporción de la población cuyo ingreso laboral per cápita es insuficiente para adquirir la canasta alimentaria, informó, pasó de 33.9 por ciento en el primer trimestre del año pasado a 30.2 en el arranque de 2026.

En el ámbito rural disminuyó de 48 a 44.2 por ciento y en el urbano de 29.7 a 26.9 por ciento.

Las entidades con mayor proporción de población en situación de pobreza laboral durante el primer trimestre de 2026 fueron Chiapas, Oaxaca y Guerrero, con 60.8, 52.7 y 47.7 por ciento, respectivamente.

Las de menor proporción fueron Baja California Sur, Baja California, Colima y Quintana Roo, con 14.1, 16.3, 19.9 y 19.9 por ciento.

Entre el primer trimestre de 2025 y el primer trimestre de 2026, la pobreza laboral disminuyó en 25 entidades.

Las mayores disminuciones correspondieron a Morelos, con 9 puntos porcentuales; Querétaro, con 8.7, y el Estado de México, con 8.6.

En tanto, los aumentos más significativos se registraron en Chiapas, Campeche y Yucatán, con de 1.6, 1.6 y 1.5 puntos porcentuales, respectivamente.

La pobreza laboral, explicó el Inegi, se calcula con base en los microdatos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE).

"Se trata de una aproximación adicional al análisis que se realiza en la medición de la pobreza multidimensional (PM), en particular, para el espacio del bienestar económico, pues se centra en la capacidad del ingreso laboral para cubrir el costo de la canasta alimentaria", apuntó.

La reducción de la pobreza laboral, afirmó, se da a la par de un incremento del ingreso laboral real per cápita tanto a nivel nacional como en los dos ámbitos de residencia.

El ingreso laboral real per cápita (pesos constantes del primer trimestre de 2020), detalló, presentó un incremento anual de 7.4 por ciento, al pasar de 3 402.79 a 3 653.00 pesos al mes.
El crecimiento en el ingreso laboral, destacó, se observó en las desagregaciones según sexo, condición de formalidad e informalidad de la población ocupada, así como en todos los quintiles de ingreso.