Ciudad de México.- A un año y medio de los hechos, este domingo inició la continuación de la audiencia en la que se determinará si las tres empresas y siete personas presuntamente responsables de la muerte de Miguel Ángel Rojas y de Berenice Giles, son llevadas a proceso por el caso del primero.

"Hoy le dejamos al Poder Judicial la oportunidad de demostrar que la justicia no depende del dinero de quienes se enfrentan a ella, que este caso marque un antes y un después", expresó Laura Rojas, hermana de Miguel previo a ingresar a los juzgados.

"Que el poder económico nunca esté por encima de la justicia y que ninguna empresa valga más que la vida", agregó.

En una audiencia que se prevé dure alrededor de 21 horas se determinará si Operadora Eclectic, que era administradora del Parque Bicentenario donde se realizó el evento; así como La Agencia de los Socios, que fue la organizadora y O.N. Producciones Creativas (Obra Negra), que forman parte de Grupo Eco, son procesadas.

Alan Piñón, uno de los abogados de la familia de Miguel, dijo que cuentan con todos los elementos para lograrlo debido a los datos de prueba recabados.

"Durante decenas de años las tragedias ocurridas en grandes eventos masivos y espectáculos públicos se había visto como un tema meramente contractual. Por eso este caso es muy importante, porque puede marcar un precedente, uno de los primeros casos donde se lleva a la industria del entretenimiento, a las empresas encargadas, digamos de la organización de estos festivales a que respondan ante la justicia penal. El 5 de abril de 2025 fue Miguel Ángel Rojas y Berenice Giles, pero el día de mañana puede ser cualquiera de nosotros", expuso.

En el inicio de la audiencia que se realizó entre el pasado miércoles y jueves se vinculó a la primer persona por este caso, a María del Pilar "N", quien tenía la obligación de que el programa de Protección Civil se cumpliera de acuerdo a la función para la que fue contratada por la empresa organizadora del evento La Agencia de los Socios.

La hermana de Miguel Ángel afirmó que lo que buscan al haber llevado el caso a los juzgados penales después de diversos actos dilatorios por parte de las empresas imputadas, es que su muerte no quedara impune.

Sostuvo que aunque la vida del fotoperiodista no les puede ser devuelta, desde el inicio el objetivo fue la no repetición de estos hechos.

Por ello se negaron a aceptar reparaciones económicas previamente, pese a que fueron coercionados y amenazados por algunos empresarios para hacerlo de lo contrario disolverían sus sociedades para no hacerse responsables.

"Queríamos que su ausencia (de Miguel) tuviera un sentido, un sentido más

allá y que eso no le pasara a ninguna otra familia", dijo.

Respecto a la otra víctima mortal, Berenice Giles, solo sigue el proceso contra la Operadora Eclectic, en el caso de los demás imputados se extinguió la acción penal debido a que la familia llegó a un acuerdo reparatorio previo.