Comienzo este editorial con una nota aclaratoria: de ninguna manera concibo, ni justifico cualquier tipo o modalidad de violencia.
Sin embargo, voy completamente de acuerdo en las opiniones de la gran mayoría de la gente, -conforme a lo que leí en redes sociales-, de que: “Noroña se lo merecía”. “Es lo que todos los mexicanos hubiéramos querido hacer”. “Hasta que alguien le puso un alto”. “A ver si así aprende”.
Me devuelvo al contexto: en la sesión de la Comisión Permanente del Senado de la República, se presentó al final una riña entre el Presidente de la Cámara, José Gerardo Fernández Noroña y el Senador Priista, Alejandro Moreno Cárdenas. La discusión inició, en virtud de que se aprobó un orden del día, que incluía un posicionamiento de cada fracción parlamentaria. A su manera, -arbitraria como siempre-, Noroña decide quitar ese punto (violentando el proceso legislativo), da por terminada la sesión y pide que se ponga el Himno Nacional. Al ser increpado por el Presidente del CEN del PRI, que exigía el uso de la palabra, responde con empujones. Lo que quizá no se esperaba, es que le sería devuelta su agresión.
Si no me equivoco, Noroña comenzó a participar en política a finales de los 80’s. Ha cambiado de partido varias veces. Inició en el partido socialista, luego PRD, ha ido y venido al PT y, actualmente está en Morena. Podría reconocerle que se ha mantenido en la izquierda, de no ser porque vive a todo lujo, al más puro estilo de lo que les critica a los de derecha. Incongruente.
Cada que se habla de él, es por ser protagonista de un altercado, conflicto, enfrentamiento o problema.
Nunca se le ha reconocido por su trabajo legislativo y eso que ha sido diputado federal en 3 ocasiones y ahora Senador.
No se sabe nada sobre iniciativas presentadas que favorezcan a las y los mexicanos.
Lo que sí se sabe y se dice de él, es que es un barbaján, corriente, violentador, buleador, burlón, descarado, además de cínico y corrupto. (Como prácticamente todos los de Morena).
Sin afán de hacer un recuento exhaustivo de tantos y tan desagradables sucesos en los que resalta su patética presencia, solo enumero unos cuantos, para recordar a los lectores, que clase de persona es este sujeto:
⁃ Promotor del no pago, con los deudores de la banca en los noventas
⁃ Participar en marchas y plantones en contra del gobierno
⁃ Golpear a funcionarios del INE
⁃ Frecuentes enfrentamientos con el Estado Mayor Presidencial (con Fox, Calderón y Peña)
⁃ Escándalo por no pagar el IVA de un jugo en un centro comercial
⁃ Oponerse al pago de impuestos de la gasolina
⁃ Pedirle a una mujer, que le mandase fotos sin ropa; solo porque ella hizo mención al calor que hacía en ese momento en la CDMX
⁃ Polémica por su falta de sensibilidad, ante el hallazgo de cientos de zapatos en el rancho Izaguirre
⁃ Burlarse de la actriz Laisha Wilkins, modificando su apellido por “Whiskas”, en alusión al alimento para gatos
⁃ Conductas clasistas y maltrato a empleados
⁃ Pleito frecuente con la Senadora Lily Téllez
⁃ Exhibir a un ciudadano que tuvo que pedirle disculpas, por expresar su sentir frente a Noroña (arropado por la decisión de un juez)
⁃ Exponer públicamente datos personales de periodistas
⁃ etc….
Lo anterior le ha valido que el pueblo bueno y sabio le llame: Lloroña, Norroña, Mugroña o LadyBoing, entre otro motes, como el de: “changoleón”.
Es un tipo insensible y sin escrúpulos. Que se ha enriquecido, no solo a base de vivir del erario público, sino por sus nexos con grupos delictivos. Su actuación pública, está manchada de sangre. Que no venga ahora a exigir respeto. Ese se gana, cuando eres probo y honesto. (Que alguien le defina estos preceptos, pues ni idea tiene de su significado y alcance).
Lo que hizo Alito Moreno, no solo fue una reacción ante una agresión. Es una respuesta a múltiples atropellamientos. No solo se defendió -como hombre-, sino que defendió un sistema democrático y de participación, que Fernández estaba violentando. Además de defender a las legisladoras que también fueran agredidas previamente por Gerardo Fernández.
Al amparo de su mayoría calificada, esa pandilla de narcolegisladores de Morena y sus aliados, han estado destruyendo al país. Alguien debe ponerles freno. Y, se ha hecho. A través del debate legislativo de altura y con argumentos. Lo cual no ha servido de mucho, pues a final de cuentas, diputados y senadores, votan todo lo que manda Sheinbaum o -todavía-, los caprichos de AMLO.
Les gusta hacer, pero que no les hagan. Ellos sí pueden ofender o menoscabar, sin que nadie pueda quejarse. El puede sobajar, pero se cree intocable.
Incluso los detractores de Alejandro Moreno, en este momento, le aplauden. Mucho lo han criticado y le han señalado de estar coludido con Morena; pues, aquí está la prueba fehaciente de que no lo está. Hay quien dice que lo tenía planeado, que fue premeditado. Ahí está el video. Hay que repasarlo una y otra vez. No tenía porque dejarse amedrentar, por mucho respeto que merece la figura del Presidente del Senado.
La opinión pública se divide. Hay encuestas en las que va ganando y por mucho el: Team Alito.
¿Habrá repercusiones? Seguramente si. Luego de esto, se acrecentará la persecución política en contra del Presidente del CEN del PRI. Van a pedir su desafuero. Querrán denunciarlo penalmente por golpear al “tipo de verde”. Le rebuscarán sus cuentas bancarias por medio de la UIF. Ya les ha mostrado y demostrado, que no les tiene miedo y que sigue firme como oposición a este gobierno de cuarta. Le echarán todo el peso del aparato gubernamental y ni así lo van a doblegar.
Ya es momento, de que Noroña se vaya a su casa. Momento de que Morena deje de proteger delincuentes. Ya es momento, de que los narcopolíticos vayan a dar a la cárcel. Momento de que este país recupere el rumbo.
Ya es momento…
Opinión
Viernes 29 Ago 2025, 06:30
Alito vs. Noroña
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Kenya Durán Valdez
