En la Semana Santa, los aspirantes a representar al pueblo, como Cruz, Andrea, Estrada, Mayra Chávez, Bonilla, Jáuregui, Valenciano, Rafa Loera, Loya, Tony Meléndez, etc., todos velaron armas; ninguno descansó. Ni por ser Semana Santa descansaron. Son los prianistas los que están más urgidos de redoblar el proselitismo, pues las encuestas están avisando que van abajo; los encuestados siguen prefiriendo a los de Morena, principalmente en la lucha por la gubernatura. En la contienda por la presidencia municipal de Chihuahua, la moneda está en el aire.

Los aspirantes del PRIAN, en plena visita a los templos y durante el lavatorio de pies, mandaron sus brigadas a repartir propaganda de posicionamiento de su imagen en las colonias del municipio de Chihuahua, y en todas las redes sociales hicieron lo mismo; el ataque a la transformación nunca ha cesado. Por el contrario, ha ido en aumento.

Es evidente que las guerras sucias entre los aspirantes prianistas en redes sociales están desatadas, alcanzando niveles de carnicería. Por ejemplo, a Santiago de la Peña ya lo traen los panistas “duros”: lo están haciendo garras por ser de origen priista, y no lo sueltan.

En la disputa de la candidatura mayor en Morena, las guerras sucias también ya surgieron: el bando de Chávez acusa a Cruz por “haber sido candidato de MC” hace una década. Es evidente que la guerra sucia proviene del bando de Andrea Chávez. El mismo grupo se da vuelo publicando en redes sociales que Andrea lleva “mucha” ventaja en “todas las encuestas” por la candidatura y pintando bardas con su nombre por todo Chihuahua.

Y entonces, ¿cuál de esas guerras sucias va a ser sancionada? Pues ambas violan sus reglas internas.

En Morena, ¿qué van a hacer Luisa María Alcalde y Brigithe Granados para aplicar las reglas en el caso? Y en el PRIAN, ¿qué van a hacer Jorge Romero y Daniela Álvarez con sus guerras sucias?

En el Congreso, los diputados de Morena y del PRIAN tuvieron mucho debate por la elección de la presidenta de la CEDH. Antes de la sesión plenaria, citada para elegirla, la bancada de Morena —excepto la diputada que posibilitó otro endeudamiento de 3 mil millones de pesos y la reestructuración de la deuda— informó que la doctora Aguilera “omitió asentar en su currículum vitae que fue representante del PAN en 2019”, violando flagrantemente la convocatoria.

Al quedar expuesta esa omisión, se tenía que bajar el tema del orden del día y volver a citar a otra reunión de la JUCOPO para resolverlo, ya fuera integrando una nueva terna o continuando con la misma si la omisión se hubiese aclarado. Jurídicamente, la consecuencia era retirarla del orden del día, pues era evidente que se estaba violando la Constitución y los requisitos de la convocatoria.

Pero la fracción del PRIAN no le dio importancia y, como son mayoría, decidieron continuar con la plenaria y votaron para elegirla. Lograron reunir la mayoría calificada con el voto de la ahora exdiputada de Morena, Rosana Díaz. Así fue la elección de la nueva presidenta de la CEDH.

Ahora se anuncia en el Congreso un fuerte debate para cumplir con la resolución del TEE, que ordenó “legislar sí o sí para la elección directa de regidores en todo Chihuahua”. Aquí el debate estará de antología, pues los diputados del PRIAN no quieren cumplir la resolución, mientras que los de Morena siempre han insistido en que sean electos directamente.

Como suceso importante, señalamos que la propaganda ultraderechista se ha intensificado aún más, pues han distribuido millones de mentiras, como siempre, estigmatizando e inyectando miedo y frustración contra la transformación. Exageran hechos como que “a un hijo de López Obrador se le fotografió comiendo en un restaurante con su familia”, que “una mujer estaba asoleándose en una de las ventanas del Palacio Nacional”, que “Noroña se molestó en una entrevista”, que la presidenta Claudia dijo que “los frijoles tienen la misma cantidad de proteínas que la carne”, o que fue criticada por “donar 21 mil pesos de su salario para ayudar al pueblo cubano”, entre otros.

Se espera que el despertar de la conciencia política del pueblo siga descubriendo al PRIAN y a la ultraderecha norteamericana detrás de tantas mentiras, cuya finalidad es frenar el impulso transformador del pueblo, inhibirlo para que no busque su nueva significación histórica, su realización; que combata a los demonios que se ciernen sobre México para infundirle miedo a los cambios y arrebatarnos nuestras riquezas, nuestras libertades y la esperanza de paz y justicia para todos.

Esperemos que el despertar de la conciencia histórica sea más fuerte que las mentiras de la derecha.