En estas páginas de El Diario hemos estado escribiendo, a modo de seguimiento, sobre las figuras políticas principales de nuestro Estado que buscaran la responsabilidad pública más alta y principal en Chihuahua: la gubernatura en 2027, siendo la senadora Andrea Chávez, y los presidentes municipales de Juárez y Chihuahua, Cruz Pérez Cuellar y Marco Bonilla, por Morena (Andrea y Cruz) y el PAN (Bonilla).

Y la primera que arrancó ya, enfocada, sin distracciones, decidida y con todo por este objetivo, es la senadora por Chihuahua, hoy con licencia ya, Andrea Chávez Treviño.

Fue el pasado miércoles 15 de abril el día que, rodeada de sus compañeros senadores morenistas, quienes le desearon éxito y la llenaron de palabras de afecto y cariño, pidió licencia a su cargo como senadora de la República, para dedicarse a cuidar su embarazo, pero también para no tener ningún impedimento para estar en el Estado de Chihuahua, de tiempo completo, en su búsqueda por la gubernatura.

No dejó duda de su determinación para buscar la gubernatura de Chihuahua (sin decirlo directamente) al publicar en sus redes sociales: “Hoy dejo el Senado para atender personalmente la tarea de acabar con 100 años de PRIAN en Chihuahua. No me voy, regreso. Los que se van son ellos. Aquellos que hicieron de la corrupción, la venganza y las nóminas secretas, su forma de vida. Llegará la Primavera Chihuahuense”, que en Facebook, un día después del anuncio ya tenía 79 mil reacciones, la mayoría de ellas de apoyo.

Pareciera que los tiempos se le acomodan a la senadora con licencia, pues en dos meses a más tardar (junio) se definirá quién encabezará la candidatura por Morena para la gubernatura, y a partir de ahí podrá descansar cuidando su embarazo y los primeros meses de su bebé, para empezar campaña formal el siguiente año ya como madre de un bebé que tendrá más de seis meses al iniciar campaña y casi un año de edad en el mes de la elección, en junio de 2027.

En lo personal considero que Andrea Chávez tiene mucho más posibilidades de ser candidata que Cruz Pérez Cuellar, no sólo por el tema de género donde ya tiene un 50 por ciento de posibilidades de que sea (en caso de que en Chihuahua se considere que deba ser para una mujer la candidatura), también porque según nueve de diez encuestadoras, es la mejor posicionada de su partido, además que tiene el plus de ser figura nacional dentro y fuera de Morena.

Con redes en el centro del país, donde ha sabido desarrollar su carrera política, este paso al frente que ha dado de manera decidida, en la búsqueda de la gubernatura no se puede considerar una aventura, sino más bien como pasos en concreto que está dando como si ella misma ya se viera como candidata. Está cuidando las formas y lo que la presidenta de la República ha dicho sobre quienes deseen ser candidatos: deberán separarse del cargo público (en este caso de su responsabilidad legislativa).

Con esto, la hoy senadora con licencia da el primer campanazo y le mete presión a los alcaldes de Juárez y Chihuahua, donde el primero ya salió a decir que él no pedirá licencia aún, que tiene mucho trabajo, que esperará las reglas del partido para la encuesta, algo que lo pondrá en aprietos pues ya no se verá bien que en fines de semana haga recorridos fuera de su ciudad buscando posicionarse. Además que se mostrará como insubordinado ante el llamado de la Presidenta Claudia Sheinbaum de separarse del cargo a todos los que buscarán una candidatura en 2027.

Por su parte el alcalde de la Ciudad de Chihuahua Marco Bonilla no tendrá la misma presión ni estará en el ojo como su homologo de Juárez, pues a diferencia de aquél el alcalde panista no tiene la presión de encuestas pues él va solo como precandidato único, no tiene competencia al interior de su partido.

Tampoco tiene llamados a separarse del cargo de su directiva partidista, por lo que podrá seguir haciendo los recorridos que viene haciendo por el Estado. Eso sí, la senadora Andrea Chávez ya podrá señalarle esos recorridos que son mal vistos por la ciudadanía cuando aún son funcionarios en funciones y andan buscando el apoyo para otro cargo sin separarse del que tienen y sin haberlo concluido.

Los tiempos corren y la contienda por la búsqueda de la gubernatura ya marcó un arranque, el de la más mediática y visible del país, ya sin ninguna responsabilidad que la limite en días y horas para recorrer el Estado, con la única limitante de respetar las expresiones, actos y los mensajes, para no caer en actos anticipados de campaña.

Veremos en dos meses si este anticipamiento de Andrea sirvió o no, para obtener la nominación de su partido para la gubernatura y en 2027, para ser gobernadora. Veremos si su niño, como dice el refrán popular, trae trota bajo el brazo.