Mientras que la oposición sigue una línea discursiva de confrontación, ataques, mentiras y de autosabotaje, en Morena nuestro movimiento ha comenzado a consolidar la unidad necesaria para llegar fortalecidos al próximo proceso electoral en donde finamente lograremos sumar a nuestro estado a la transformación y con esto, terminar de una vez por todas con las excusas, los reclamos y las justificaciones de las actuales omisiones del gobierno actual.
Hay en el ambiente púbico una clara simpatía y respaldo por el proyecto de la transformación, ante el las desgastadas autoridades locales y su repetitiva narrativa contra el gobierno federal y morena, porque las y los chihuahuenses ya no quieren escuchar reclamos, acusaciones y ataques, sino propuestas reales, proyectos e ideas que saquen a Chihuahua de las actuales condiciones en las que nos encontramos, se trata pues de poner en la mesa lo que Chihuahua necesita en todos los aspectos.
Será pues un proceso electoral de interés nacional, pero para nosotros que padecemos la realidad actual, es importante destacar que al interior del partido movimiento, es necesario ajustar aún más nuestra organización, obvio que hay una fortaleza dentro de nuestro partido y el respaldo popular donde cada día se suman más chihuahuenses que buscan que la transformación sea una realidad.
Al mismo tiempo en Morena vivimos un proceso interno para elegir al coordinador de la defensa de la cuarta transformación, que derivará luego en la candidatura a la gubernatura, quedan pocas semanas para que se elija, vía encuesta, a quien encabece nuestro movimiento y será entonces el momento de impulsar en Chihuahua lo que será la madre de las batallas electorales porque será sin duda, la derrota electoral y moral del PRIAN, porque ellos creen que son dueños de la voluntad de las y los chihuahuenses.
En Morena hemos vivido una larga lucha desde el origen mismo del obradorismo, fraudes electorales, el hermetismo mediático y todo tipo de ataques, derrotas y victorias que han hecho madurar nuestro andar, y en ese aprendizaje hemos comprendido y asumido que esta lucha más que electoral, incluso más que social, se trata de llevar siempre por delante el interés colectivo y nunca el interés personal o colectivo, porque así fue como se logró el inicio de la cuarta transformación, son la suma y no con la división, finamente el asumir el poder púbico es para gobernar para todos.
El proyecto de morena está por encima de cualquier rostro, nombre y agenda individual, la transformación de México no se logrará con una campaña de redes, de medios, sino con el respaldo popular en tierra, calle por calle, casa por casa, en todas las colonias y todos los barrios, con todos los sectores del campo y la ciudad, con la clase obrera y con la iniciativa privada, con el magisterio y con los estudiantes, se trata pues de una agenda de estado que tenga como prioridad el verdadero bien común, y digo el verdadero, porque la oposición ha usurpado este concepto para usarlo como eslogan ideológico, cuando bien sabido es que de aquel lado lo que priva es el individualismo, no se diga el egoísmo y el echaleganismo.
Quienes nos consideramos de izquierda, desde las luchas democráticas, nacionalistas, progresistas y con tendencias a lo social, debemos asumir nuestra realidad político electoral y sumarnos al proyecto definitivo que enfrente al PRIAN en 2027, porque esta unidad será la clave para sacar a Chihuahua del atolladero en el que se encuentra y finalmente las familias chihuahuenses se sientan y sean parte de México, terminar con este discurso de división que es utilizado una y otra vez con intereses políticos, porque somos orgullosos chihuahuenses, pero también orgullosos mexicanos. Así todos juntos, celebraremos esta nueva página en la historia de nuestro Chihuahua, unidos y fortalecidos.