Email: [email protected]
Bastante caliente el ambiente en Chihuahua, no sólo por las altas temperaturas, también en lo político.
El último fin de semana de mayo las temperaturas cerraron al alza. En la frontera y la capital el termómetro alcanzó los 36 y 35 grados centígrados, respectivamente.
En lo político el hervidero se apoderó de las dos principales plazas del estado. Muy parecido a aquel verano caliente de hace 40 años, cuando la sociedad, harta del régimen, salió para marcarles el alto.
El Centro de Convenciones abarrotado y más allá de sus límites atestiguó lo que no sucedía desde la transición de gobierno 2006-2012, juntar a los expresidentes surgidos del PAN, Vicente Fox Quesada y Felipe de Jesús Calderón Hinojosa.
Con escasas apariciones públicas, Fox más entrometido que Calderón en asuntos políticos y partidistas, ambos acudieron a la convocatoria para arropar a la gobernadora de Chihuahua Maru Campos.
El asedio del régimen de Sheinbaum en contra de la mandataria chihuahuense dio pie para que los dos expresidentes panistas salieran del retiro -u olvido popular- y rompieran el silencio.
Fox y Calderón respaldaron con encendidos discursos a Campos Galván en el evento partidista más importante del panismo en la última década.
Las arengas y proclamas dieron un fuerte toque de campaña política que no se veía desde la presidencial de 2006.
El dirigente nacional Jorge Romero ahora sí se puso la camiseta, azul y no la blanca que fueron distribuidas por los organizadores para la ocasión. Anaya tampoco se colocó playera.
“#Yo con Maru” defendió a la gobernadora de la persecución política orquesta desde la FGR, donde todo apunta a que el senador morenista Javier Corral Jurado es el que está detrás de las supuestas investigaciones contra Maru Campos.
Fox, sobrio y lúcido, recorrió las batallas del PAN hasta obtener la presidencia en 2000. Recordó al fundador Manuel Gómez Morín, a Maquío, a Luis H. Álvarez y a Barrio; llamó a no dejarse de los gobiernos populistas y brindó apoyo incondicional a la gobernadora del estado.
Felipe Calderón provocó los decibeles más altos de la jornada cuando las más de doce mil almas reunidas dentro y fuera del recinto respaldaron la condena de contubernio del régimen con el crimen organizado y la destrucción de la democracia.
No se guardó nada, defendió su lucha contra el narcotráfico, reconoció sus errores y límites en su gestión. Calderón aprovechó el aforo, el escenario y las circunstancias para convocar a la ciudadanía más allá de los partidos, y detener el Estado autoritario.
Por su parte, María Eugenia Campos Galván cerró la manifestación partidista más nutrida y emotiva del PAN de los últimos años.
La gobernadora desnudó la rispidez e hipocresía de la federación por acusarla falsamente de traición a la patria. “Me arranqué la venda de los ojos con la 4T”, lapidó la mandataria.
“Pensé que en Morena veía un mal gobierno… me equivoqué en el diagnóstico, no solamente era eso, no solamente ha hecho un mal gobierno, Morena ha construido un totalitarismo para ostentar todo el poder, concentrarlo y luego entregar ese poder al crimen organizado”. https://www.eldiariodechihuahua.mx/local/2026/may/31/me-arranque-la-venda-de-los-ojos-con-la-4t-803514.html
El régimen centralista de Morena abandonó las carreteras a su cargo, ha recortado cientos de millones de recurso públicos, dejado a su suerte a productores y agricultores, y en seguridad regresó a Chihuahua a los primeros lugares en ejecuciones, pese a los cientos de efectivos del Ejército que no han podido frenar la violencia en Juárez, la sierra y de Aldama a Ojinaga.
La ruptura institucional de la federación y la administración estatal es evidente. Eso ya no se puede ocultar.
La presidenta y la 4T quieren gobernar Chihuahua cueste lo que cueste, pero la codicia los rebasó al cometer el grave error de querer destituir a la malagueña a la gobernadora, y en el camino unieron al PAN y despertaron a la ciudadanía, como en 1986 lo hizo el viejo PRI.
En el recuento de los daños, Chihuahua ha perdido con Morena. Más allá de los beneficiarios de los programas sociales, el régimen tiene el peor desempeño en materia económica, inseguridad, generación de empleo y desplome en la calidad de los servicios de salud y abastecimiento de medicamentos.
Las consecuencias del trato injusto de la federación y el juego sucio de utilizar las -desprestigiadas- instituciones de justicia para perseguir adversarios y cumplimentar venganzas políticas ya le pasan factura al partido guinda en Chihuahua.
No sólo fue la fracasada marcha de hace unas semanas donde no pudieron juntas más de millar y medio de seguidores; también la mediana concentración de este domingo en la Plaza de la Mexicanidad en Juárez, donde apenas convocaron a unas 10 mil personas confirman el desplome. La foto aérea del evento es reveladora.
Y es que el descrédito del régimen es indudable debido a las graves acusaciones de narcogobierno que han pegado duro en la imagen y arrastre de la presidenta que, en su informe no oficial del domingo 31 de mayo, apenas si congregó 80 mil personas en los alrededores del monumento a la Revolución de la CDMX.
Dicen que el Cruz Azul reunió más de 100 mil espontáneos que festejaron la décima hace una semana, por la noche, alrededor del Ángel de la Independencia.
La caída en las preferencias electorales ya se nota en los sondeos.
La empresa Statiscal Research Corporation (SRC) otorga ventaja a Marco Bonilla, con el eventual apoyo del PRI, de 37.8% sobre Cruz Pérez Cuéllar, PVEM y PT, que suman 35.2% de las preferencias electorales, y con 21.7% de electores aun sin definir.
Este sondeo fue publicado por Pollsmx y Político MX.
Como dice el refrán: “les salió más caro el caldo que las albóndigas”.
Es cuanto.