Dada la efervescencia e inconformidad por la irregular prolongación de la renovación de sus comités, que tiene meses presentándose entre la base magisterial de las secciones 8 (maestros federales) y 42 (maestros estatales) del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), que continúan al mando de Eduardo Antonio Zendejas y Manuel Quiroz Carvajal, respectivamente.
Empeorando el ambiente electoral-sindical del gremio magisterial las declaraciones recientes del líder nacional del SNTE, Alfonso Cepeda Salas, ‘en el sentido de que no habrá relevos de los comités seccionales hasta pasadas las elecciones federales de 2027’. Por lo que:
Es necesario y oportuno retrotraer algunas de las propuestas que para el inicio del 2000 hiciera la “tristemente célebre” a la sazón dirigente del SNTE, Elba Esther Gordillo Morales.
Abrimos comillas: “La construcción de un sindicalismo democrático y propositivo suele enfrentarse a fuerzas que resisten y obstruyen. Desde dentro, las resistencias al cambio provienen lo mismo de inercias que de intereses, ignorancias, escepticismos o hasta mala fe. Tampoco están ausentes disputas menores de personalidades, estilos o liderazgos que deben ser arrumbadas para privilegiar el proyecto.
El escenario es complejo, las visiones diversas y nadie debe asumir, en su propia voz, la de los trabajadores. Pero este es un tiempo de definiciones y yo quiero plantear cuáles son, a partir de mi experiencia en la lucha social y sindical. En mi opinión, los desafíos se presentan en cinco ámbitos:
1. En la revaloración y dignificación del trabajo.
2. Hacia el interior de las organizaciones de los trabajadores.
3. En las relaciones de los sindicatos con el Estado.
4. En la convocatoria a un nuevo pacto con la sociedad.
5. En un nuevo internacionalismo sindical.
En estos puntos nodales de la agenda de la renovación sindical está la clave para la construcción de un sindicalismo estratégico para la acción pública. Para ello es preciso:
1. En la revaloración y dignificación del trabajo.
*Revalorar socialmente el trabajo. El trabajo dignifica, Un hombre [o mujer] sin empleo es un ser mutilado, con sus potencialidades canceladas.
*Por encima de las exigencias del capital, el mercado, la ciencia o la tecnología, construir un sindicalismo humanista.
2. Hacia el interior de las organizaciones sindicales.
*Reconocer y respetar la pluralidad existente en el interior de las organizaciones.
*Promover el respeto y la tolerancia hacia la diversidad de pensamiento, e impulsar la discusión abierta y el diálogo constructivo.
*Democratizar las estructuras y mecanismos sindicales [y político-partidistas], DESDE LOS PROCESOS DE ELECCIÓN hasta la TOMA DE DECISIONES.
*Crear espacios institucionales para la participación de las minorías en los órganos dirigentes.
*Fomentar una cultura sindical abierta y propositiva que favorezca el tránsito de una democracia representativa a una DEMOCRACIA PARTICIPATIVA.
*Reivindicar la huelga y las movilizaciones como los medios históricos de lucha de los trabajadores.
*Hacer de la organización sindical una escuela cívica; medio privilegiado para que sus agremiados se manifiesten como trabajadores, como portadores de conocimiento y cultura, y como ciudadanos.
3. En las relaciones de los sindicatos.
*Replantear las relaciones con el Estado, los partidos políticos y las empresas, a partir de la defensa y el pleno reconocimiento de la AUTONOMÍA SINDICAL.
*Suprimir, por su carácter de mecanismos de control, el registro gubernamental de las organizaciones sindicales y las dirigencias y la calificación de las huelgas.
*Derogar el apartado “B” del artículo 123 constitucional. No puede [ni debe] haber trabajadores de primera y de segunda.
*Demandar la sustitución de las Juntas de Conciliación y Arbitraje por tribunales del Poder Judicial que aseguren la imparcialidad de sus dictámenes.
*Impulsar la corresponsabilidad del sindicalismo en la formulación, aplicación y evaluación de las políticas públicas y en las reformas del Estado.
4. En el internacionalismo sindical.
*Formular estrategias sindicales para la acción internacional conjunta frente al desafío NEOLIBERAL y ante la globalización.
*Impulsar foros regionales, particularmente en América Latina y el Caribe, para afirmar estrategias y tácticas de acción ante problemas compartidos.
*Asumir la defensa de los migrantes en su lucha por el reconocimiento y el respeto a sus derechos humanos, laborales y de organización.
5. En la convocatoria a un nuevo pacto con la sociedad.
*Impulsar la corresponsabilidad, no la exclusión y menos aún la subordinación, como fórmula de relación entre gobierno, empresarios y trabajadores.
*Promover un sindicalismo volcado a la sociedad y COMPROMETIDO con la NACIÓN, que presente alternativas a los problemas del desempleo y la economía informal, respaldando los esfuerzos de la pequeña y mediana industrias; que respete LA DIGNIDAD de los JUBILADOS; que defienda los derechos y reivindicaciones de la mujer y de los jóvenes; que impulse las demandas de los indígenas, los hombres y mujeres del campo y los migrantes.
*Promover un desarrollo sustentable que SALVAGUARDE la SOBERANÍA NACIONAL y que evite que la prosperidad de algunos grupos, regiones y países se finque sobre la miseria, la exclusión y la opresión de los demás.
*Desvincular la práctica sindical de las organizaciones partidistas, garantizando la LIBERTAD de MILITANCIA y participación políticas de los trabajadores. Los sindicatos no deben ser arena de lucha político-partidista”.
Además de esos ‘puntos nodales’, la siempre controvertida lider Elba Esther Gordillo, sostiene que “El sindicalismo que se plantea es estratégico para la acción pública: humanista. social, democrático, estratégico, con vocación internacionalista y, sobre todo, COMPROMETIDO con la PATRIA, con la NACIÓN.
[Que] “En el siglo y el milenio que se avecinan, EL COMPROMISO ES CON LA NACIÓN. Teniendo presente dos conceptos: PASIÓN CREADORA y COMPROMISO SOCIAL”.