“¿Por qué le molesta tanto a la presidenta la academia en Querétaro?”
Julio Patán
Es uno de esos pleitos que parecen absurdos. La presidenta Sheinbaum lleva dos días dedicando una parte importante de sus mañaneras a mostrar su enojo por la construcción de una Academia Internacional de Capacitación Policial en Querétaro. Parecería que la mayor amenaza a la soberanía nacional es la creación de esta institución educativa.
Los reclamos los empezó el lunes, cuando criticó al gobernador de Querétaro, el panista Mauricio Kuri, por haber invitado al embajador de Estados Unidos, Ronald Johnson, a colocar la primera piedra de este proyecto el 2 de octubre: "No invitaron a la Defensa, no invitaron al Gabinete de Seguridad Federal, no invitaron a la Secretaría de Relaciones Exteriores; se invitó al embajador de Estados Unidos".
"Un gobierno estatal -añadió-- no tiene que ver directamente con delincuencia organizada. ¿Cómo es que hay una primera piedra con un embajador de Estados Unidos y un gobernador mexicano y no con el gabinete de seguridad federal?". Por eso, "pedí el día de hoy que el secretario de relaciones exteriores llame al embajador, por un lado, y, por otro lado, al gobernador de Querétaro".
El gobierno de Querétaro difundió el mismo lunes un documento que mostraba que sí había informado a la SRE de la invitación al embajador, aunque el escrito no aclaraba que el propósito era poner la primera piedra de una escuela de policía. Publicó también fotografías que mostraba que en la ceremonia estaban sentados en el presídium representantes de las instituciones del gabinete de seguridad federal. Sí los invitaron.
Aun así, la SRE, reprendió al gobernador: "Conforme a la Ley de Seguridad Nacional, para cualquier capacitación o proyecto de cooperación en materia de seguridad con un gobierno extranjero debe solicitarse el visto bueno previo del Grupo de Alto Nivel de Seguridad (GANGSEG), órgano auxiliar del Consejo de Seguridad". Solo que el Consejo de Seguridad Nacional no ha sesionado desde 2018 y su secretaría técnica fue eliminada en 2026.
Ayer la presidenta regresó al tema. Señaló que, por declaraciones del secretario de seguridad de Querétaro, "sabemos que en esa academia van a participar las agencias de Estados Unidos. Lo que se pide al gobierno de Querétaro [es] que siga los procedimientos, que pregunte a Relaciones Exteriores, que solicite su autorización si va a recibir apoyo del gobierno de los Estados Unidos, que solicite su autorización al Grupo de Alto Nivel. ¿Por qué? Porque es la ley".
Es positivo que la presidenta haya descartado la posición de su predecesor: "y que no me salgan con el cuento de que la ley es la ley". Pero su enojo parece tener razones políticas. La presidenta criticó también a la gobernadora panista de Chihuahua, Maru Campos, por violar la soberanía nacional al presuntamente haber permitido la participación de agentes de la CIA en un operativo contra narcolaboratorio el 19 de abril. A casi seis meses, la Fiscalía General de la República mantiene la carpeta abierta sin ninguna conclusión.
Tiene razón la presidenta cuando dice que la ley establece que el gobierno federal debe autorizar cualquier intervención, cooperación o capacitación que involucre a instituciones extranjeras, pero estas acciones de "defensa de la soberanía" en Chihuahua y Querétaro parecen ser producto de una estrategia para descalificar las acciones de gobiernos panistas para enfrentar al crimen organizado. No parece que construir una escuela de policía o desmantelar un narcolaboratorio sean las peores afrentas a la soberanía nacional, especialmente para un gobierno que entregó 92 reos a Estados Unidos violando las leyes nacionales.
Vivienda
La mejor manera de abaratar la vivienda es promover la construcción. Lo que está haciendo el gobierno de Pedro Sánchez en España, al frenar los desahucios y congelar los alquileres, solo asfixiará la oferta y encarecerá la vivienda.