El viernes pasado hablamos de la explicación política de la detención del exsecretario general de Gobierno, exfiscal de Chihuahua y ex amigo de la gobernadora Maru Campos: César Jáuregui Moreno.
Hoy, siete días después, César Jáuregui Moreno ya fue vinculado a proceso por los delitos de ejercicio ilegal del servicio público (delito del fuero común, no grave) y traición a la patria (delito del fuero federal, grave). Por el primero, la Fiscalía Estatal de Maru Campos solicitó una orden de aprehensión que fue concedida por un juez estatal. Las vinculaciones a proceso se dictaron entre el jueves y el domingo pasados.
Por el delito del fuero común, obtuvo su libertad al día siguiente, domingo, luego de que el juez estatal le permitiera llevar el proceso en libertad. Sin embargo, al salir, fue aprehendido nuevamente ese mismo día por el delito grave de traición a la patria, del fuero federal. Fue trasladado a la Ciudad de México, a un penal de máxima seguridad, donde quedó en prisión, pues el juez federal no le permitió enfrentar el proceso en libertad.
En ambos casos, solamente las fiscalías y los defensores de Jáuregui conocen qué tantos elementos tienen las autoridades, tanto estatales como federales, para llevar los procesos penales hasta una sentencia condenatoria en juicio oral. Lo que sí sabemos es que, legal y procesalmente, es más fácil acreditar el ejercicio ilegal del servicio público que la traición a la patria.
Durante esa misma semana, mientras Jáuregui enfrentaba sus audiencias iniciales, Maru Campos realizó una gira de medios en la que nos enteramos de lo siguiente, de su propia voz: durante la visita de Claudia Sheinbaum a Ciudad Juárez, en el famoso encuentro en el aeropuerto, acusó a César Jáuregui de ser el principal responsable del asunto de El Pinal y de nunca haberle informado sobre la operación de los agentes estadounidenses en suelo chihuahuense.
También supimos, por voz de la propia gobernadora, durante una entrevista con Carlos Loret de Mola en Latinus, que acusó a su ex amigo César Jáuregui ante la presidenta de la República, en ese mismo encuentro, de corrupción y de poseer casinos en el estado de Chihuahua.
Ahí, con Loret, confirmó que se puso de acuerdo con la presidenta de la República para actuar contra César Jáuregui ese mismo día. Después, acudió a la Fiscalía General de la República para entregar información sobre su exfiscal.
Al mismo tiempo, negó que conociera de antemano, por información de la propia presidenta de la República o de la Fiscalía General de la República, que su ex amigo sería acusado de traición a la patria. Aseguró que nunca le dijeron eso.
Sin embargo, no habían transcurrido ni 24 horas cuando la propia titular de la Fiscalía General de la República, Ernestina Godoy, salió a desmentir a Maru Campos. Aseguró que la gobernadora sí sabía, desde que la visitó en las instalaciones de la Fiscalía General de la República, que una vez detenido César Jáuregui sería acusado de traición a la patria.
También declaró que fue la propia Maru Campos quien dijo que primero detendría a su fiscal y lo presentaría ante un juez estatal. Además, señaló que la gobernadora le entregó información sobre los prestanombres de los negocios de César Jáuregui Moreno.
Otro aspecto revelador es lo que confesó la propia Maru Campos y que confirma el trasfondo político de la detención de Jáuregui: en por lo menos ocho ocasiones se reunió con él y le pidió que desistiera de buscar la candidatura a la Presidencia Municipal, porque, si lo detenían en plena campaña, ya no podrían reemplazarlo como candidato.
Sin darse cuenta, Maru confesó que estaba interviniendo en el proceso de selección de la candidatura a la Presidencia Municipal y que Jáuregui se negó, soberbiamente, al responderle que él enfrentaría la situación.
A pregunta expresa de Loret de Mola sobre qué le diría hoy a César Jáuregui, ya detenido, contestó: «César, te lo dije… y no me hiciste caso».
Con estas confesiones, hoy nos queda claro que, efectivamente, la detención de César Jáuregui tiene un trasfondo más político que legal. La gobernadora hizo responsable a su fiscal del asunto de El Pinal y no quería que fuera candidato a la Presidencia Municipal de Chihuahua. Sin darse cuenta, también terminó dándole la razón a la presidenta de la República y a la narrativa de traición a la patria construida por el gobierno que ella misma encabeza. Sí, porque, aunque fue su exfiscal, se trata de un funcionario que dependía directamente de ella.
¿Qué va a pasar con César Jáuregui, entonces? Lo que decida la presidenta de la República. Si determina que el asunto debe topar hasta ahí, en el exfiscal de Maru Campos, hasta ahí llegará y César Jáuregui seguramente pasará más de un año en prisión, con una probabilidad del 50 por ciento de ser sentenciado.
Si la presidenta decide ir por Maru, entonces César Jáuregui podría tener una oportunidad de obtener su libertad, aunque ese escenario parece menos probable.
Al tiempo lo sabremos.