Cd. de México.- No les bastó con ser el primer y único conjunto que ha regresado de un 0-3 en una serie de Playoffs en las Grandes Ligas, sino que pasaron de ser el antepenúltimo lugar en la Liga Americana a conseguir su clasificación como Comodín en menos de dos meses.
Boston protagonizó una de las remontadas colectivas más asombrosas de la historia, algo impensado tras un inicio de año crítico que obligó a la directiva a despedir al mánager Alex Cora en abril con apenas 10 victorias en 27 partidos.
Perdidos en el fondo de su división y azotados por las lesiones de figuras clave como Roman Anthony, Trevor Story y el lanzador estelar Garrett Crochet, pocos creían en un repunte. Sin embargo, impulsados por una sólida rotación, con actuaciones heroicas de jóvenes talentos y veteranos, y una química inquebrantable, protagonizaron una segunda mitad de temporada histórica.
Con una racha de 15 victorias consecutivas, una marca que no se veía en la franquicia desde los años 40, los Red Sox lograron asegurar su boleto a la Postemporada, convirtiéndose en el primer equipo en la historia de las Grandes Ligas en terminar la campaña por encima del .500 tras haber estado 14 juegos o más por debajo de esa marca.
Incluso, los Red Sox eran el peor local de toda la MLB con un récord de 12-25, pero Fenway volvió a ser su fortaleza y ganaron 22 de sus 29 juegos entre julio y agosto.
Ya con su boleto amarrado, la misión de Boston será volver a ser al protagonismo en Playoffs, ya que no gana una serie en esa instancia desde 2021, año en el que llegó a la Serie de Campeonato.