El incremento de autos de manufactura china en el mercado nacional representa una amenaza para la industria automotriz de Norteamérica y sin duda para el sector de autopartes en el estado, sostuvo el presidente de Chihuahua Futura, Sergio Mendoza Vidal.

Los autos chinos, señaló el industrial, no compran autopartes ni componentes en Norteamérica, se ensamblan en China con partes chinas y estándares de calidad chinos, por lo que no dejan derrama económica para la región. “Claro que son una amenaza”, dijo.

Expuso que, al ofrecerse los automóviles chinos a un precio por debajo del mercado, las consecuencias a largo plazo para la industria automotriz de Norteamérica son muy elevadas, pues se tiene el riesgo de cierre de plantas, pérdida de empleos y la destrucción de una industria.

Se trata, dijo, de un tema preocupante no sólo para México, sino para Estados Unidos, por eso elevó los aranceles del 25 por ciento al cien por ciento a los vehículos chinos que entren al mercado estadounidense.

Consideró Mendoza Vidal que será una obligación para la próxima administración federal atender este tema.

“Si realmente tienen visión de largo plazo y realmente se quiere proteger el empleo, tienen que ver ese tema”, dijo.

De acuerdo con cifras de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA), en 2023, de los 18 mil 420 autos nuevos que se colocaron en la ciudad, el 10%, es decir, mil 842, fueron de “made in China”.

En el mercado mexicano, el año pasado se vendieron un millón 360 mil autos nuevos y la comercialización de vehículos de marcas chinas implicó el 9.5%, lo que representó un crecimiento significativo e incluso algunas firmas crecieron en sus ventas más del 300%.

En los últimos tres años, de participar los vehículos chinos con menos del 1% del mercado nacional, se fueron a prácticamente al 10%.