México mantiene prácticas que limitan la facilitación del comercio, desde cambios regulatorios poco transparentes hasta restricciones operativas que afectan la logística, denunció la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés).

En la edición 2026 de su Reporte Nacional de Estimación Comercial sobre Barreras al Comercio Exterior (NTE), la oficina estadounidense alertó sobre diversas fallas e inconsistencias en el funcionamiento del sistema aduanero mexicano, al señalar múltiples barreras que, a su juicio, complican el comercio bilateral, particularmente para exportadores estadounidenses y pequeñas y medianas empresas.

Uno de los principales cuestionamientos se centra en la falta de notificación previa suficiente ante modificaciones normativas. Según el reporte, las recientes enmiendas a la Ley de Aduanas en México -publicadas el 27 de diciembre de 2025 y que entraron en vigor cinco días después, el 1 de enero de 2026- se implementaron con ventanas de consulta breves e inconsistentes, lo que impide una participación equitativa de los actores involucrados.

Aseveró que incluso cuando se reciben comentarios sobre dichas modificaciones, el Gobierno mexicano hace una incorporación desigual.

El informe también subraya un endurecimiento del régimen de responsabilidad para los agentes aduanales, pues las nuevas disposiciones establecen un esquema de responsabilidad estricta para quienes gestionan exportaciones hacia México, al tiempo que elevan significativamente los requisitos de información por transacción y el riesgo de sanciones.

A esto se suma una mayor capacidad de la Agencia Nacional de Aduanas de México para retener o incautar mercancías, lo que añade incertidumbre operativa.

Otro gran foco de preocupación detectado por la USTR es la reducción en el número de agentes aduanales disponibles en México, pues relata que una parte considerable de ellos ha sido suspendido en los 12 meses recientes, pero el proceso de certificación de nuevos permanece cerrado desde 2023.

En materia logística, el gobierno estadounidense alertó que ciertas mercancías aún no pueden ingresar por todos los puertos mexicanos, lo que obliga a concentrar operaciones en puntos específicos. Esta situación, advierte, dificulta la planeación del transporte, especialmente para exportaciones de comercio electrónico de pequeñas empresas.

El reporte también pone bajo la lupa posibles inconsistencias con el T-MEC. En particular, cuestiona el artículo 161 de la Ley de Aduanas mexicana que limita a los agentes a operar en un máximo de cuatro puertos si no forman parte de una agencia, lo que podría contravenir las disposiciones del acuerdo comercial que prohíben restricciones arbitrarias.

Adicionalmente, se señalan problemas de coordinación institucional entre la Agencia Nacional de Aduanas de México y el Servicio de Administración Tributaria (SAT), pues mientras la primera define políticas, el segundo mantiene el control de los sistemas tecnológicos, lo que ha generado retrasos en la implementación de medidas clave.

Entre los pendientes regulatorios, la USTR subraya que México no ha implementado, al inicio de 2026, la opción de pago periódico para envíos exprés, como lo exige el T-MEC. Asimismo, las nuevas reglas para empresas de mensajería eliminan los procedimientos simplificados para envíos de alto valor, que son aquellos superiores a 2 mil 500 dólares, obligan a recurrir a agentes especializados, lo que incrementa costos y complejidad.