Buenos Aires, Argentina.- El Presidente Javier Milei busca capital privado para convertir las deterioradas vías férreas de carga de Argentina en una ruta clave para el transporte de granos y minerales hacia los puertos de exportación.
Pero privatizar la red estatal es una tarea titánica y el modelo que su administración eligió para la subasta ha generado críticas entre expertos del sector y corre el riesgo de dejar fuera a uno de los principales postores: Grupo México, que cuenta con respaldo de la administración Trump. Otros posibles interesados incluyen a un operador argentino y un consorcio de exportadores de granos que incluye a Cargill Inc. y Bunge Global.
Sin una participación sólida de grandes actores, la subasta podría tener dificultades para atraer el nivel de inversión que se necesita para modernizar la red.
"Si no hacen un cambio radical en cómo planean llevar a cabo la licitación, no presentaremos una oferta", dijo en entrevista el director ejecutivo de Grupo México, Fernando López Guerra, al describir al ferrocarril como la futura columna vertebral de la economía argentina.
Actualmente, la empresa estatal argentina cuenta con unos 14 mil kilómetros de vías férreas de carga, pero gran parte está en tan mal estado que solo unos 7 mil 600 kilómetros están operativos. La reactivación del sistema podría ser transformadora, reduciendo costos logísticos, impulsando exportaciones y apoyando el crecimiento económico.
El plan de Milei implica alejarse del sistema verticalmente integrado actual, en el que la empresa estatal Belgrano Cargas controla la infraestructura, los trenes y las operaciones.
En su lugar, el gobierno planea dividir Belgrano Cargas en nueve subastas independientes que incluyan vías, almacenes y operaciones en tres corredores. Los adjudicatarios deberán permitir el modelo de "acceso abierto" (Open Access), un sistema en el que múltiples operadores pueden circular con trenes por la misma infraestructura.
"La ley Open Access la dejó porque está totalmente alineada con los principios y valores de este gobierno. Es una ley que promueve la competencia", afirmó Alejandro Núñez, director de Belgrano Cargas, quien lidera el proceso de privatización.
Grupo México discrepa y su postura se perfila como uno de los mayores riesgos para el éxito de la subasta.
El conglomerado, controlado por el multimillonario Germán Larrea, se ha comprometido a realizar una inversión inicial de 3 mil millones de dólares para reconstruir el sistema ferroviario argentino. Sin embargo, busca pujar por la red completa, o al menos asegurar un corredor entero, en lugar de competir por activos fragmentados bajo un esquema de acceso abierto.
López afirma que el acceso abierto socava la rentabilidad y advierte que "todo el mundo pierde dinero" con ese sistema.
Para reforzar su posición, Grupo México ha buscado apoyo en Washington.
La empresa fue admitida en el Advocacy Center del Departamento de Comercio de EU, que apoya a compañías vinculadas a Estados Unidos para competir por contratos gubernamentales en el extranjero, según personas familiarizadas con el tema. Como parte del proceso, Grupo México se comprometió a adquirir locomotoras y servicios de fabricantes estadounidenses.
La administración Trump no ha adoptado una postura oficial sobre la privatización.