Chihuahua.- Factores como la inestabilidad del clima los fines de semana y un gasto moderado, han derivado en un desplome de ventas de hasta el 30 por ciento anual en restaurantes del Centro, tendencia que se refleja también en el cierre de locales en diversas zonas de la ciudad, señaló el empresario Ricardo Perea García.

Detalló que los restaurantes ubicados en el Centro de la ciudad, la mayoría con terrazas, han registrado nueve fines de semana consecutivos afectados por frentes fríos, lluvias y manifestaciones.

Agregó que más allá del clima, perciben un estancamiento económico donde el flujo de efectivo es limitado. Aunque los restaurantes siguen recibiendo comensales, dijo, el gasto por persona es moderado.

Explicó que el ticket promedio ha caído de los 150 o 200 pesos a apenas 100 pesos.

Expuso que la combinación de ambos factores provocó una caída de entre el 25 y el 30 por ciento. "Si los frentes fríos se hubieran presentado entre semana, el impacto no sería tan significativo", señaló.

A este escenario suman que los costos operativos continúan al alza debido al incremento en nóminas, canasta básica y energéticos como la gasolina.

Apuntó que esta situación ha llevado al cierre definitivo de negocios, tanto en el Centro como en zonas de alto costo. Entre los cierres más destacados están “La Gloria” en el primer cuadro de la ciudad, así como Época y Masaryk en Distrito Uno.

Por otro lado, el presidente de la Canaco, Alejandro Lazzarotto Rodríguez, señaló que esta semana dos empresarios restauranteros le manifestaron su intención de cerrar debido a la caída en las ventas.

“Estamos viendo una disminución en el consumo en todos lados. Son tiempos difíciles”, advirtió.

Andrés Nava, consejero de Canaco y empresario del sector restaurantero, señaló anteriormente que ha sido un año complicado para el sector, debido a la tendencia a la baja de la economía y un exceso de regulaciones gubernamentales en los tres niveles: municipal, estatal y federal.

Señaló que existe una gran competencia informal resultado de las pesadas cargas administrativas y fiscales que impulsan a restaurantes a migrar a este sector.