Chihuahua, Chih.- Gonzalo Aguilera, presidente del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas, (IMEF), advirtió la posibilidad de que el repunte inflacionario podría forzar un alza en las tasas de interés, incluso en un contexto de desaceleración económica.

Expuso que el conflicto en Medio Oriente ha provocado un repunte significativo en los precios de productos agropecuarios y de los energéticos, lo que ha disparado las proyecciones de inflación.

Apuntó que hay una posibilidad de incrementar las tasas de interés en un entorno de desaceleración, lo que genera un conflicto, pues cuando se desacelera la economía se apoya a través de la baja de las tasas, pero si la inflación crece se deben incrementar las tasas para controlarla.

“Ahora está la disyuntiva y será una reunión interesante la que tendrá en mayo el Banco de México, porque están las dos vertientes: bajar la tasa para incentivar el crecimiento económico o subirla para desincentivar la inflación que se observa con el tema de los energéticos”, dijo.

O bien, agregó, dejarla sin cambios.

El IMEF señaló que, a más de 60 días de haber iniciado el conflicto entre Estados Unidos e Israel con Irán, no hay indicios de cuándo volverá a estabilizarse el flujo de crudo y fertilizantes a través del estrecho de Ormuz.

Los precios de estos bienes han subido más de 60 por ciento desde el 28 de febrero, repercutiendo directamente en el precio de la gasolina que México importa, forzando al gobierno a subsidiar el IEPS que cobra a los combustibles para evitar que su precio se incremente.

De acuerdo con el mismo gobierno, este subsidio es de aproximadamente 5 mil millones de pesos por semana a un precio de la gasolina importada de 3.50 dólares por galón.

De mantenerse los precios del petróleo en 100 dólares el barril, el precio de la gasolina que importa el país rondaría alrededor de 4 dólares por galón, aumentando el subsidio al IEPS a 6 mil millones de pesos semanales.

Si por ejemplo el conflicto durase seis meses, el gobierno dejaría de percibir 156 mil millones de pesos, pero si se mantiene durante el resto del año, el quebranto sería de más de 220 mil millones de pesos, aproximadamente la mitad de lo que el gobierno ingresó por este concepto en 2025, equivalente a 0.6 por ciento del PIB.

Es por ello, sostuvo el IMEF, que la probabilidad es muy elevada de que el déficit fiscal total para 2026 se aproxime a 5 por ciento del PIB, en contraste con 4.1 por ciento que indicó la SHCP en su documento de Criterios.
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