Tras sufrir enredos, retrasos y hasta tácticas dilatorias legales, los afectados por el fraude de Trínitas, propiedad del prófugo Jorge Olvera Rodarte, por fin pudieron echar un vistazo a los libros de la financiera.

Pero lo que vieron terminó por espantarlos aún más.

Primero, confirmaron lo que ya se sabía: los adeudos de Trínitas con los inversionistas defraudados son enormes, sumando 2 mil 437 millones de pesos.

Y lo que sí los dejó boquiabiertos fueron dos cosas: las cuentas bancarias de esta financiera suman unos 9 mil 901.57 pesos... ¡y no tiene cuentas por cobrar!

"Es difícil de creer, ¿donde quedó entonces nuestro dinero?", se pregunta Horacio García Treviño, un inversionista que perdió varios millones de pesos y que encabeza a un grupo de afectados.

En el proceso de concurso mercantil al que recurrieron para abrir los balances de Trínitas, el dictamen del visitador revela que se cumplen ya los requisitos para poder declarar dicho concurso, el paso previo a su quiebra.

Entre la documentación recabada por los afectados hay un documento consular que revela que Olvera Rodarte, tras su desaparición, ingresó a Estados Unidos por el Puente Colombia el 5 de agosto del 2025, y hasta ahora no existe registro de su regreso a México.

García es parte de los afectados que optaron por promover una demanda de concurso mercantil para Trínitas, mientras que otros prefirieron interponer demandas penales y mercantiles.

Precisamente, la información que hoy ya se conoce proviene del reporte que elaboró Víctor Manuel Aguilera, el visitador encargado del concurso mercantil que entregó al Juzgado Segundo en la materia apenas el pasado 29 de junio.

El camino para obtener esta demoledora información fue largo y sinuoso porque, primero, Aurora Ramírez Vidaurri, esposa de Olvera Rodarte, complicó el proceso al declararse desde octubre pasado como apoderada de Trínitas.

Y después, por la gran cantidad de trabas que tuvieron que librar en el concurso, pues en un cateo la Fiscalía estatal tomó bajo su resguardo, en agosto pasado, toda la documentación y equipo de cómputo de las oficinas de la financiera ya vacías, como respuesta a denuncias penales y mercantiles de otros inversionistas defraudados.

Finalmente, relató García, el visitador tuvo acceso tras una orden que emitió la jueza concursal Ruth Huerta a la Fiscalía y apenas el pasado lunes Aguilera determinó que sí procede el concurso.