La extraordinaria decisión de Estados Unidos de prohibir el acceso de extranjeros a los mejores modelos de inteligencia artificial de Anthropic PBC pone de relieve la nueva disposición de la administración Trump a ejercer control sobre una industria estratégica. También recuerda a Silicon Valley que trabaja con una tecnología aún imperfectamente comprendida y de impacto incierto.

Washington dio el paso sin precedentes de ordenar a la startup de inteligencia artificial que desactive el acceso a sus plataformas más avanzadas para todos los ciudadanos extranjeros. El gobierno estadounidense emitió la orden después de descubrir que era posible "liberar" o eludir las barreras de seguridad del modelo Fable 5, lanzado por Anthropic apenas unos días antes.

La rapidez de la medida generó una amplia preocupación por lo que la compañía calificó como una respuesta "desproporcionada", además de advertir que un enfoque de este tipo podría "detener todos los nuevos lanzamientos de modelos de todos los proveedores de modelos de frontera".

Altos ejecutivos de Anthropic mantienen conversaciones con funcionarios en Washington sobre las preocupaciones específicas de seguridad planteadas por las autoridades, según personas familiarizadas con el asunto, que solicitaron no ser identificadas debido al carácter privado de las deliberaciones.

Uno de los principales funcionarios involucrados en las negociaciones es el secretario del Tesoro, Scott Bessent, quien ha advertido a Wall Street sobre los posibles peligros de los modelos de frontera como Mythos, la plataforma de Anthropic que, en teoría, puede descubrir y explotar vulnerabilidades de software con mayor rapidez que los seres humanos.

La respuesta del gobierno estadounidense representa la intervención más significativa de las autoridades en las operaciones de una empresa de inteligencia artificial hasta la fecha. Además, se produce en un momento en que las mayores startups del sector, incluida Anthropic -ya valorada en más de 900 mil millones de dólares-, buscan cotizar en bolsa.

Los controles impuestos de forma sorpresiva amenazan con sentar un precedente para otros grandes desarrolladores de modelos de IA, entre ellos OpenAI, Google y Meta Platforms.

El gobierno ahora parece dispuesto a utilizar poderes extraordinarios para obligar a los desarrolladores de inteligencia artificial a actuar según sus directrices frente a posibles amenazas de seguridad, pese a que una orden ejecutiva emitida en junio afirmaba que no impondría obligaciones de cumplimiento a Silicon Valley.

Aquella orden señalaba que Estados Unidos no crearía un régimen de licencias para modelos de IA, pero la administración Trump ha comenzado a hacer precisamente eso.

"Los modelos de frontera de Estados Unidos son tratados cada vez más como activos estratégicos, con un acceso estrictamente controlado y condicionado por consideraciones de seguridad nacional", afirmó Gary Tan, gestor de cartera de Allspring Global Investments.

Añadió que se trata de "una dinámica que probablemente persistirá mientras China siga rezagada respecto de Estados Unidos en capacidad de cómputo".

Estados Unidos compite con China por dominar la tecnología de inteligencia artificial, mientras actores como Alibaba y DeepSeek reducen la brecha con sus rivales estadounidenses en términos de rendimiento y eficiencia.

Anthropic lanzó Fable 5 la semana pasada como la primera versión de acceso público de su modelo de clase Mythos.

La compañía ha advertido repetidamente sobre las capacidades cibernéticas de Mythos, y funcionarios de la Casa Blanca han tomado en serio esas preocupaciones, creando un mecanismo a través de la orden ejecutiva voluntaria para que las agencias estadounidenses utilicen Mythos y otros modelos con capacidades cibernéticas para identificar y corregir vulnerabilidades en sus propios sistemas.