Si bien la Ciudad de México, Jalisco y Nuevo León se beneficiarían por la Copa Mundial de Futbol 2026, el impacto económico será limitado porque son pocos los partidos a celebrarse en el País, indicó el área de Estudios Económicos de Banamex.

México albergará 13 partidos del Mundial 2026 (10 de fase de grupos y 3 duelos de eliminación directa) de los 104 que conforman el torneo organizado conjuntamente con Estados Unidos y Canadá.

"Las entidades sede del Mundial de Futbol podrían beneficiarse de un mayor flujo de turismo y consumo durante el verano. Este efecto se sumaría al repunte de la producción manufacturera en Jalisco y Nuevo León, mientras que en la Capital del País el sector servicios, el más relevante para su actividad económica, se fortalecería con la celebración del evento deportivo", estimó Banamex en su Examen de la Situación Económica de México al primer trimestre de 2026.

Para los servicios de alojamiento temporal y preparación de alimentos y bebidas, Banamex anticipa un crecimiento de uno por ciento este año, tras la caída de 3 por ciento en 2025, debido principalmente a los efectos positivos del Mundial.

Por su parte, para los servicios de esparcimiento prevé un alza de 5 por ciento en 2026, desde 11 por ciento el año pasado.

"El impacto de la justa mundialista de futbol será limitado, dado el número de partidos a realizarse en territorio mexicano.

"Por el contrario, la renegociación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) podría incrementar la incertidumbre, en caso de que sea más ríspida de lo esperado, y una extensión significativa del conflicto actual en Medio Oriente podría implicar efectos más relevantes que los estimados actualmente para la actividad económica mundial y de México", advirtió.

Inseguridad e inflación, entre los riesgos


La inseguridad y las presiones inflacionarias estarán entre los principales retos de las tres ciudades sede de México en el Mundial para atraer y retener visitantes, y la Semana Santa funcionará como una prueba previa a la justa deportiva, destacó en un análisis la firma Consultores Internacionales.

Sin una buena gestión, el Mundial traerá visibilidad temporal, pero no una derrama económica sostenida, advirtió.

Sobre todo en Guadalajara y Monterrey, estimó, el riesgo es que predominen estancias cortas por los altos precios, la inseguridad y la débil infraestructura turística.

"La percepción de riesgo sigue influyendo en la decisión de viaje y en la duración de la estancia. Episodios recientes de violencia, particularmente en Guadalajara, han obligado a reforzar estrategias de comunicación en mercados internacionales", expuso la firma especializada en consultoría económica y estrategia empresarial.

Así, las ciudades sede enfrentan retos diferenciados.

"La Ciudad de México cuenta con una oferta diversificada que combina cultura, negocios y entretenimiento, lo que le otorga mayor capacidad de retención. En contraste, Guadalajara y Monterrey han sido tradicionalmente centros industriales y de servicios, con vocación de negocios más que de turismo vacacional", manifestó.

"Aquí emerge el principal riesgo para Guadalajara y Monterrey: convertirse en ciudades de tránsito. La evidencia reciente apunta en esa dirección".

En paralelo, la presión inflacionaria introduce un riesgo adicional.

"Incrementos en hospedaje, alimentos y transporte pueden acortar la estancia o limitar el gasto en actividades complementarias, especialmente entre turistas nacionales. En ciudades donde la experiencia turística aún es limitada, el balance entre costo y valor percibido se vuelve decisivo", desarrolló la consultora.

"La expectativa de mayor demanda por el Mundial podría sostener el crecimiento del sector, pero el encarecimiento de servicios introduce riesgos: exclusión del turismo nacional y deterioro en la percepción de valor para el visitante internacional. En turismo, la elasticidad de la demanda no es solo económica, también es reputacional".

La firma comentó que cada Semana Santa pone a prueba la capacidad del sector turístico, pero en 2026 este ejercicio adquiere una dimensión inédita: a menos de tres meses del arranque de la Copa Mundial de la FIFA, las ciudades sede (Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey) enfrentan un gran ensayo operativo.

"Más que un periodo vacacional, se trata de un laboratorio económico y logístico que permite anticipar dinámicas clave rumbo al evento deportivo", estimó en su reporte Semana Santa: el ensayo general del Mundial.

"Las cifras dimensionan el reto. Mientras el Mundial podría atraer hasta 5.5 millones de visitantes adicionales y generar cerca de 3 mil millones de dólares, la Semana Santa movilizará alrededor de 4.03 millones de personas en pocos días, con una derrama similar".

La consultora explicó que la diferencia radica en la naturaleza del flujo: el periodo vacacional es recurrente, predecible y dominado por el turismo nacional (85 por ciento), mientras que el Mundial incorporará un mayor componente internacional.

En este contexto, la variable crítica no es cuántos visitantes llegarán, sino cuánto tiempo permanecerán y cuánto gastarán.

"El reto para las ciudades sede del Mundial no es atraer visitantes, sino lograr que se queden y generen derrama", sentenció Consultores Internacionales.

"El evento global garantiza visibilidad y afluencia, pero no asegura permanencia ni derrama sostenida. Si (las ciudades sede) no logran retener turistas en un fenómeno recurrente (como Semana Santa), el riesgo es que, durante el Mundial, se conviertan en escalas logísticas: llenas durante el partido, vacías al día siguiente", advirtió.