Monterrey, NL.- En la revisión del T-MEC, México necesita una "agenda defensiva" en materia agropecuaria en la que se impidan nuevas investigaciones antidumping de Estados Unidos y se excluya de las órdenes arancelarias a pequeños exportadores, señaló Luis de la Calle, ex subsecretario de Negociaciones Comerciales Internacionales.

Explicó que a los pequeños exportadores de tomate -que ya enfrentan un arancel- y otros cultivos con señalamientos de productores estadounidenses por supuesto comercio desleal, como la fresa de invierno, no les conviene vender demasiado barato y tratan de colocar su producto en el mercado externo lo más caro posible.

El País necesitaría acordar con su vecino una regla en la que los exportadores con una participación mínima en el mercado sean "inmunes" a gravámenes por dumping, en razón de que no influyen en los precios del mercado, de acuerdo con el especialista, quien participó en la negociación del TLCAN en 1992.

Además, agregó, los pequeños exportadores mexicanos no pueden darse el lujo de vender al exterior a precios de dumping, ya que eso les dificultaría cubrir sus altos costos de producción y logística, y de por sí el tipo de cambio ha mermado sus ganancias, debido a la fortaleza del peso frente al dólar.

"Creo que México tiene que tener una agenda defensiva. Necesitamos una estrategia para que Estados Unidos no vaya a querer implementar investigaciones a cultivos estacionales, que es una petición de los productores (de fresas) de Florida", dijo De la Calle en el panel "Comité de Agroeducación".

"Necesitamos que el pequeño exportador quede exento de las órdenes de dumping, porque él no tiene ningún incentivo para vender a precios de dumping y no puede influir en el precio. Sería un progreso muy importante encontrar una regla en la que si tienes una participación del mercado menor a X% seas inmune a las investigaciones".

Recordó que muchos distritos electorales en EU dependen de México en materia agroalimentaria y, por ello, consideró, Donald Trump -durante su primera Administración- siguió adelante en el 2018 con la creación de un reemplazo para el TLCAN.

También recomendó impulsar la apertura del mercado de la Costa Este, que es aún más grande que el del sur y suroeste, lo que podría consolidar a México como proveedor de la Unión Americana.

Esto, apuntó, se lograría mediante nuevas rutas marítimas, especialmente una que vaya de la región del Soconusco, Guerrero o Oaxaca a Nueva York en tres o cuatro días, así como implementando una mayor colaboración sanitaria y aduanera por parte de inspectores de EU en territorio mexicano.

Pronosticó, sin embargo, que existe un 60% de posibilidades de que no haya un acuerdo respecto al T-MEC antes del 1 de julio, con lo que tendría que revisarse en el 2027. La probabilidad de una revisión exitosa del Tratado este año sería del 35%, y la de que las negociaciones generen dos tratados bilaterales en lugar de uno, del 5%.