Cd. de México.- Cox colocó 2 mil millones de dólares en deuda en dos bonos, luego de incrementar el tamaño de la emisión inicial de 1 mil 500 millones, ante un interés de inversionistas de aproximadamente 8 mil millones.
Con la emisión, la empresa española refinanciará casi dos tercios del crédito puente de 2 mil 650 millones de dólares utilizado para la adquisición de Iberdrola México, señaló Cox en un comunicado.
El tercio restante está totalmente asegurado y garantizado mediante un préstamo a largo plazo, en el que participan siete entidades que lideraron el financiamiento inicial, con un vencimiento aproximado de cinco años, expuso.
Los bonos se colocaron a plazos de vencimiento de cinco y 10 años a tasas de 7.125 y 7.75 por ciento, respectivamente, informó la empresa.
Tras la asignación de órdenes, quedan aproximadamente 6 mil millones de dólares de demanda pendientes de satisfacer, lo que demuestra el sólido soporte de la comunidad inversora americana.
La emisión inicial tuvo una sobresuscripción superior a cinco veces, con la participación de más de 200 inversionistas institucionales de primer nivel, sobre todo americanos y long only.
Este nivel de demanda, en un mercado altamente selectivo y en un entorno geopolítico de alta volatilidad, pone de manifiesto el posicionamiento diferencial de la empresa y el atractivo del perfil de crecimiento y generación de caja, señaló Cox.
Se trata de la mayor emisión corporativa debutante en América Latina, junto con la transacción de 2 mil millones de dólares de Nutresa realizada en mayo de 2025, ambas lideradas por Deutsche Bank, agregó.
Asimismo, representa la mayor emisión de bonos corporativos en dólares de una empresa no gubernamental desde 2019, dijo.
Con esto, a dos semanas del cierre de la adquisición de Iberdrola México, Cox habrá sustituido un financiamiento puente de corto plazo por una estructura de deuda a entre cinco y 10 años, plenamente alineada con la generación de caja y la capacidad de desapalancamiento del negocio.
Además, el respaldo de los mercados refleja la confianza en México, un país con un marco regulatorio estable, fundamentos económicos sólidos y capaz de atraer inversión internacional.
La adquisición de Iberdrola México combina una plataforma de generación con 3.9 gigawatts diversificados tecnológica y regionalmente y una vida media de activos superior a 27 años, con más de 25 por ciento de cuota de mercado, permitiendo una integración real entre generación y suministro.
Este modelo permite optimizar los márgenes en el negocio de generación y suministro, eliminando los riesgos inherentes al mercado.
La plataforma de suministro cuenta con una base de más de 500 clientes, mayoritariamente con grado de inversión, tasas de renovación superiores a 99 por ciento, niveles de morosidad inferiores a 0.2 por ciento y contratos con una vida media superior a siete años, lo que se traduce en una elevada visibilidad de ingresos.
Añadió que el mercado eléctrico mexicano tiene una demanda creciente, con previsión de duplicarse hacia 2039, y una situación de oferta estructuralmente limitada.